La efigie del dictador español que preside la Plaza del Ayuntamiento de Santander será retirada el próximo año aprovechando las obras de construcción de un aparcamiento subterráneo, según confirmó en declaraciones a El Confidencial el propio alcalde de la ciudad, el popular Gonzalo Piñeiro. La noticia surge en el marco de una moda generalizada de retirada de símbolos franquistas en España auspiciada por el proyecto de Ley de la Memoria Histórica.
Una tendencia que, por ejemplo, en la misma capital cántabra ha llevado a la Autoridad Portuaria, dependiente del Ministerio de Fomento, a prescindir de los emblemas y leyendas que decoraban el monumento situado en Cabo Mayor, destinado a homenajear "a los caídos por Dios y por la Patria".
Gonzalo Piñeiro, alcalde de Santander, señala que “en su momento, y por acuerdo de todos los grupos políticos, se quitaron una serie de símbolos de la ciudad, incluso se cambió el nombre a algunas de las plazas destinadas a homenajear a personalidades del Régimen”. En lo referente a la estatua, el alcalde reconoce que lleva presidiendo la plaza “media vida”, y que hace tiempo se situó junto a ella un escudo de la Segunda República. “El acuerdo del pleno del Ayuntamiento es el del traslado de ambos elementos al Museo de la Historia cuando se realicen las obras de construcción de un aparcamiento en la Plaza donde ambos se encuentran”. “Es en el Museo donde tienen que estar estas piezas. Y que cada uno opine después lo que quiera”, señala el alcalde. “Eso sí, aquí no lo haremos con nocturnidad, ni con ánimo de abrir ningún tipo de polémica o enfrentamiento”.
Mientras en el consistorio pone fecha al traslado de la estatua ecuestre del Generalísimo, Fomento ha aprovechado las obras de reconstrucción de un faro aledaño, para eliminar las leyendas franquistas que estaban inscritas en el monumento a los Caídos, en Cabo Mayor. Un hecho que ha pasado prácticamente inadvertido y que, según Piñeiro, se ha llevado a cabo “sin avisar a nadie”. A esto se añade que, en pleno Sardinero -la zona más turística de Santander- existe una plaza dedicada a la ‘hermana Italia’ en la que puede contemplarse un monolito con las insignias del fascio fundado por Mussolini. Algo que ha provocado ciertas protestas y resquemores en la capital cántabra, ciudad que desde hace 67 años no conoce un Gobierno de izquierda en el Ayuntamiento.
Madrid, Zaragoza, Santander... pero no Melilla
En Melilla, en cambio, Fomento ya ha podido comprobar que las autoridades no están por la labor de retirar de la vía pública al dictador. El año pasado, se repuso su figura después de quitarla, provisionalmente, para realizar unas obras. Eso por sí cabía alguna duda. La razón fundamental de esta negativa, siempre según el Ayuntamiento de la ciudad autónoma, es el hecho de que la estatua tiene una pequeña salvedad con el resto de las dedicadas a Franco repartidas por toda España: no es un homenaje al general, sino al comandante que luchó en Melilla mucho antes de que la Dictadura diera comienzo.
La fiebre remodeladota viene de lejos. Todo comenzó en marzo del año pasado, cuando una grúa se dispuso a retirar la estatua ecuestre de Francisco Franco situada en la plaza madrileña de San Juan de la Cruz desde 1959. Aquel acontecimiento se hizo “con nocturnidad y alevosía”, dijeron muchos, y despertó las iras de gran parte de la ciudadanía, ya que a la misma hora que Franco recorría las calles de Madrid en una furgoneta de mudanzas, De la Vega y otros tantos dirigentes socialistas se daban cita en un homenaje a Santiago Carrillo. La plaza quedó desierta; con la única presencia del pedestal que sostenía la estatua ecuestre del General. La semana pasada el basamento fue desmontado por sorpresa y, en su lugar, se colocaron baldosas sobre las que, según el Ministerio de Fomento, “no hay prevista ninguna otra actuación”.
Pero el último episodio ha sido el de Zaragoza, ciudad en la que el Ministerio de Defensa retiró la estatua ecuestre de Franco de la Academia Militar para colocar en su lugar una bandera española hasta la próxima instalación de un monumento constitucional de homenaje a las Fuerzas Armadas. El ministro ha convocado un concurso de ideas para diseñar el nuevo monumento, cuyos detalles serán publicados en el Boletín Oficial de Defensa (BOD).

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