Lo más grave de las manipulaciones periodísticas es que suponen una falta de respeto hacia el lector. El periodista, que tiene todos los datos, decide ocultar una parte o retorcerlos para difundir la idea que le interesa. Y, por tanto, en ese mismo acto está considerando al lector de su diario un incapaz que no puede pensar por si sólo; o que si lo hace, quizá llegue a conclusiones diferentes a las que desea el periodista.

Cuando una práctica se convierte en habitual, tendemos a restarle trascendencia. Pero es un error. Si una manipulación ocurre mil veces, mil veces hay que denunciarla. Porque, en caso contrario, gana Goebbels. Los medios de la caverna están en la manipulación permanente con el tema de ETA. El penúltimo ejemplo: hacer creer a la opinión pública que la banda terrorista está preparándose para volver a las armas. Este es el titular que sacó el lunes en portada El Mundo:

ETA probó una bomba lapa de gran potencia en Francia tras la tregua

¿Qué pruebas aporta el diario para probar esta información? Pues pruebas, ninguna. El titular se apoya en el siguiente párrafo:

Las Fuerzas de Seguridad españolas, tras recibir la información de los investigadores franceses, concluyeron que el automóvil pudo formar parte de una sesión de entrenamiento de un comando de la banda que se produjo tras el alto el fuego.

Y ahora la realidad de los hechos:

1) En 2006, se han encontrado en Francia 11 coches calcinados, supuestamente utilizados por ETA para labores logísticas. Los terroristas explosionan los coches para que no queden huellas. ¿Por qué oculta el diario el dato de los 11 coches aparecidos en similares circunstancias? ¿Y por qué en las diez ocasiones anteriores no convirtió la noticia en el principal tema de portada?

2) ¿Quiénes son las "Fuerzas de Seguridad españolas" que llegaron a la conclusión de que ETA estaba haciendo pruebas con un potente explosivo? El Mundo no aporta ni un sólo dato, algo que no creo que permita el libro de estilo del periódico. Y a esas fuentes no identificadas se les otorga más credibilidad que al Ministerio del Interior, que desmintió expresamente que ETA esté probando nuevos explosivos.

3) Es más, el Ministerio del Interior aseguró que las autoridades francesas "no han comunicado ninguna información que haga pensar que la organización terrorista esté ensayando nuevos mecanismos de explosión". Entonces, ¿cómo es posible que las "Fuerzas de Seguridad españolas" no identificadas llegasen exactamente a la conclusión contraria a partir de la información facilitada por los investigadores franceses? Pues ni idea, porque el diario no lo explica.

Lo dicho: toman a los lectores por idiotas. ¡Qué pena!