Permiten que un barco ruso incluido en la ‘lista negra’ de la UE atraque en un puerto gallego, de Nacho Gay en El Confidencial
Las autoridades marítimas de Galicia permitieron ayer atracar en la costa de A Pobra de Vilagarcía al buque ruso Sunny Jane, que llevaba dos meses fondeado en aguas de la Ría de Arousa por figurar en la ‘lista negra’ elaborada por la Unión Europea en relación a la pesca marítima ilegal. El barco, que se encuentra ya en el puerto de A Pobra, había recibido hasta ahora la negativa de atraque por parte de las autoridades gallegas a recomendación de los informes provenientes de Bruselas.
Según informaron fuentes de la Capitanía Marítima de Vilagarcía, se ha permitido al buque alcanzar la costa ante la imposibilidad de que volviera por sí mismo a Rusia, sede de la empresa que lo gestiona. La situación era ya insostenible, toda vez que se había constatado que los trece tripulantes no contaban con los medios económicos suficientes para regresar a su lugar de origen y apenas podían subsistir en el interior del barco, donde llevaban enclaustrados sesenta días.
No obstante, el buque frigorífico, que porta en su interior una más que posible carga ilegal de atunes, no podía recibir ningún tipo de ayuda en aplicación del reglamento 51/2006 de TAC -total admisible de capturas-, por lo que el Gobierno español estaba obligado a mirar hacia a otro lado. Sin embargo, la conselleira de Pesca de la Xunta, Carmen Gallego, informó en su momento que, a pesar de las leyes, las autoridades se verían obligadas a ayudar a la tripulación por razones humanitarias.
Ante semejante panorama, el Juzgado de lo Mercantil de La Coruña se ha visto obligado a intervenir y ha dictado un auto por el que obligaba a suministrar víveres y combustible a la tripulación del congelador. El auto judicial también determinó que fuera trasladado el cargamento de atún al puerto de A Pobra, donde inspectores del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) evaluaron ayer en la mañana el estado de las casi 600 toneladas de pescado.
Greenpeace dice no dar crédito
La noticia se da a conocer en medio de un clima de crispación generado en torno a la negativa de las autoridades portuarias de Cartagena para que el Rainbow Warrior, ‘barco protesta’ de Greenpeace, atracara estos días en el puerto de la ciudad. La organización medioambiental denuncia la posibilidad de que las autoridades cartaginenses se hayan visto presionadas por la industria de la pesca de engorde de atún local y manifiestan también su sorpresa por lo ocurrido en Galicia.
“Parece que nadie quisiera luchar contra la pesca ilegal. Nosotros venimos trabajando en ello desde hace ya mucho tiempo. El Ministerio de Defensa nos ha dicho siempre que no tienen medios para impedir la llegada de buques ilegales a las costas españolas, pero en este caso, en el que el barco estaba incluido en la lista negra de la UE, los hechos nos resultan especialmente graves”, señala uno de los responsables de Greenpeace.
La inesperada decisión de la Justicia gallega ha provocado un desconcierto generalizado, ya que aún no han sido explicadas de forma oficial las causas que han motivado semejante cambio de opinión. Queda saber, además, si el fallo judicial cuenta con el beneplácito de la Unión Europea, que tampoco se ha manifestado todavía al respecto.
