Desde hace tres años los hedge funds o fondos de inversión libre están en el candelero ante la expectativa de que pudieran quedar definitivamente regulados en España. Primero esperamos la Ley de IICs, después el Reglamento que la desarrollaba y finalmente, en mayo, ha visto la luz la Circular que completaba su regulación. En estos últimos días, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) está aprobando las primeras gestoras de fondos de inversión libre. Pero... ¿estamos ya ante la inminente comercialización de estos fondos? La respuesta es no, todavía tendremos que seguir teniendo paciencia hasta el otoño, ya que una vez que estén aprobadas las gestoras, los fondos que éstas constituyan también deberán recibir el visto bueno del regulador.

Y después de esta larga espera, ¿qué nuevos horizontes se abren para los inversores? Hay opiniones para todos los gustos, este tipo de gestión tiene sus defensores y detractores. Los primeros alaban su capacidad para obtener rendimientos con independencia de los mercados, gracias a la flexibilidad y habilidad de los gestores. Los segundos alertan sobre sus riesgos y recelan de una clase de activo donde cada vez intervienen más actores, mermando las oportunidades para ganar dinero.

Lo cierto es que los fondos de inversión libre, sin ser la panacea, abren nuevos horizontes para descorrelacionar las carteras de los inversores. El pinchazo de la burbuja tecnológica hace seis años y las mucho más recientes caídas de los meses de mayo y junio, nos han enseñado que hay que buscar nuevos caminos para proteger el patrimonio de los inversores cuando todo cae.

Jacobo Zarco es director de Atlas Capital.