El libro de mayor tirada en nuestra región, 'Construyendo Asturias', es fruto de un autor anónimo, recuperando de esta forma la tradición del Medioevo: la insignificancia del monje ante la enormidad de la Creador. Las impresionantes fotos de la Universidad Laboral, el Centro Niemeyer, la ampliación de El Musel o el nuevo Hospital Central, convierten en anecdótica la firma del amanuense y dejan a los lectores dispuestos a entrar en trance para recoger la papeleta electoral del grupo político que redime a Asturias de la crisis económica. Ante tanta energía positiva uno cambia de perspectiva y pasa a tener 'una visión regional del siglo XXI', que es el segundo título del citado libro, que se distribuye por todas las casas, como se hizo en Pekín con el Libro Rojo de Mao, en tiempos de la guerra fría.

Todo lo que se sabe de la autoría del libro es el nombre de una empresa de Leganés, que coordinó los materiales y buscó la publicidad. Ningún editor asturiano supo ver que poner el trabajo del Principado «en positivo» era apostar por un best seller, y ahora miran con envidia los cientos de miles de ejemplares que absorben en lectura callada todos los asturianos que saben leer y tienen capacidad para creer. Las empresas constructoras que ganaron los concursos de obras públicas en nuestra comunidad autónoma pusieron anuncios en las páginas de 'Construyendo Asturias', porque como tienen una gran visión empresarial comprendieron que resultaba muy barato pagar unos cientos de miles de euros a cambio de entrar en todos los hogares de la región.

De las declaraciones realizadas por los políticos sobre este nuevo producto cultural no se saca ninguna conclusión, porque ellos mismos están tan admirados como nosotros. No me extraña, porque no hay en Asturias precedente de un fenómeno parecido, salvo el empeño de Telefónica por distribuir todos los años un libro lleno de números, aunque no hay constancia de que haya un solo asturiano que haya podido acabar su lectura ni hacer un resumen del mismo. De la confusión sólo nos sacan las declaraciones de Valledor que tiene la valentía de decir que la parte socialista del Gobierno regional «tiene obsesión enfermiza por publicitar los logros». Una obsesión de, al menos, tres millones de euros.