Accidente ferroviario en un servicio transversal, de Carlos Nárdiz Ortiz en La Voz de Galicia
EL FERROCARRIL es el medio de transporte más seguro. En el conjunto de la UE, las víctimas por accidentes en ferrocarril son del orden de la mitad que en el transporte aéreo, e inferiores al 3 por mil de las víctimas del transporte por carretera. A pesar de ello, los accidentes del ferrocarril, por su singularidad, forman parte hoy del inconsciente colectivo.
Villada se localiza en el medio del tramo entre Palencia y León. De este tramo, como tronco común, partían en el siglo XIX las líneas del noroeste (a Galicia y Asturias). Galicia todavía tendrá que esperar hasta mediados del siglo XX para tener un nuevo acceso a la Meseta por Ourense y Zamora. En las relaciones con el País Vasco y Cataluña, el tramo entre Monforte, León y Palencia, será hasta hoy la única alternativa, ante las carencias del ferrocarril de vía estrecha que desde Ferrol recorre la Cornisa Cantábrica. Frente al resto de las líneas del noroeste, en las que sólo en tramos muy concretos, y en distancias que no superan los 20 km pueden alcanzarse velocidades de 100 km por hora, en este tramo las menores dificultades orográficas con las que se construyó en el siglo XIX, y el hecho de contar en estos momentos con doble vía electrificada, permite alcanzar velocidades mayores, con la excepción de algún tramo singular como parece ser el paso por Villada.
Las siete horas que tardó en recorrer el ferrocarril el tramo entre Galicia y Villada, antes del accidente, muestran las carencias de los servicios transversales (en frecuencias y tiempos de viaje) entre Galicia, el País Vasco, Cataluña, y por supuesto toda la Cornisa Cantábrica. Curiosamente, en las reivindicaciones que se produjeron desde Galicia para la construcción del ferrocarril de alta velocidad a partir del año 2000, solamente aparecían los servicios radiales hacia Madrid y únicamente a partir del desastre del Prestige se incluyó, primero en el llamado Plan Galicia y después en el P.E.I.T. 2005-2020 del Ministerio de Fomento, un ferrocarril de nuevo trazado entre Ferrol y Bilbao, al que el propio P.E.I.T. añadía la transformación del tramo entre Ponferrada y Ourense. En Galicia, sin embargo, estos tramos no se han convertido todavía en una reivindicación social.
Cualquiera que haya sido la causa del accidente ferroviario en Villada, en un tramo que conserva las características de trazado del siglo XIX, y que para Galicia es vital en sus relaciones con el norte, el nordeste y Europa, quizá pueda servir de llamada de atención para mostrar las carencias de los servicios transversales por ferrocarril entre Galicia y el exterior. Las declaraciones de prensa que consideran que en el ferrocarril accidentado viajaban fundamentalmente peregrinos, en donde los más de 400 pasajeros que llevaba se reducen a poco más de cien en otras épocas del año, ponen de manifiesto el olvido con que Galicia ha afrontado en los últimos años la demanda de mejora de los servicios transversales por ferrocarril, siguiendo las mismas pautas históricas con las que se produjo la reivindicación de la autovía del Cantábrico, cuya finalización, hacia el año 2010, una década después de las autovías de la Meseta, puede retrasarse en una década más en el caso del ferrocarril de Cantábrico, siempre que se cumpla el P.E.I.T. 2005-2020.
