'Confesiones de una máscara' / Yukio Mishima

Se llamaba Kimitake Hiraoka, pero desde muy joven adoptó el pseudónimo que le volvería famoso. Porque Yukio Mishima (1925-1970) fue sin duda el escritor japonés contemporáneo con mayor renombre de su tiempo, incluso más que su maestro, y premio Nobel, Kawabata.

El gran éxito de Mishima se debió en partes proporcionales a la abundancia y calidad de su obra narrativa y dramática, a su gusto por escandalizar y llamar la atención, a su mezcla sutil de occidentalización y tradición nipona, y finalmente, a su suicidio ritual (el seppuku), perpetrado en un cuartel con sus amigos paramilitares, que reclamaban un Japón que no hubiese perdido el alma.

Mishima publicó su primer libro de relatos en 1944, y dejó al editor su última novela, La corrupción de un ángel, justo antes de matarse. En medio hubo obras tan significativas como El pabellón de oro (1956) o la cuatrilogía El Mar de la Fertilidad.

Confesiones de una máscara -1949- fue la primera obra importante de Mishima, y será siempre uno de sus clásicos. Se presenta como la autobiografía de un joven, que con algunos elementos de ficción, sigue la trayectoria y los pensamientos del propio autor, que antes de ser el Mishima del culto al cuerpo y a las artes marciales, había sido un chico letraherido y refinado.

En medio de los colegios, la universidad, las lecturas y el ambiente bélico del que huye íntimamente, el joven siente profundos deseos homosexuales por varios compañeros, aunque acabe saliendo con Sonoko, la hermana de uno de ellos. Antes estuvo Omi, al que compara con la morbosa sensualidad que le despierta el San Sebastián de Guido Reni. Las flechas, el dolor y la sangre acentúan el sentimiento de belleza y placer físico. Atrevida para la época, y con muchas escenas de delectación sensual y mórbida, Confesiones de una máscara es una honda novela autobiográfica donde el autor no duda en desnudar una parte importante de su intimidad, que no sólo incluye turbias pulsiones sexuales, sino su cobardía para luchar, cosa que Mishima nunca terminó de perdonarse.

El escritor refinado debía convivir con un espíritu de samurai que ama las espadas, el riesgo, la melancólica belleza que huye, y esa camaradería viril (también en la tradición japonesa) que tanto chocaría a algunos en un hombre, además, casado y excéntrico padre de familia.

Confesiones de una máscara es una excelente novela y uno de los libros más personales e íntimos de Mishima. Ese maldito a lo Baudelaire, que amó el riesgo, la juventud y las katanas.

'Confesiones de una máscara'. Yukio Mishima. Editorial Espasa.239 páginas. 14,90 euros.

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