LA SUSI CON LEONOR
Nota previa para académicos y desinformados, y para académicos desinformados, por supuesto: 'tunning' es la modificación llamativa de coches y motos para personalizarlos al gusto del propietario.A ver si mi don Víctor García de la Concha, presidente de la Academia, toma nota de la definición y la mete en el diccionario.Con el 'tunning' hasta un sencillo 'cuatrolatas' queda más vistoso que Falete.
El 'tunning' no es que sea un delirio decorativo acaparado por la juventud, porque se ve algún que otro 'carrocilla' con el 'buga' más pintado que David Meca en '¡Mira quién baila!', pero sí es propio de espíritus jóvenes, inconformistas, y fantasiosos; sin querer, acabo de hacer el retrato robot de mi Don Froilán y de su primo mi Don Juan Valentín. Los conductores clásicos decoran el interior de sus coches con fotos de la parienta y los niños, con estampitas, cojines de croché, y caniches de peluche que balancean la cabecita. Los modernos ponen un Opel Corsa como una 'drag queen'.
Es verdad que, hasta ahora, el 'tunning' era una psicodelia de chapistas autodidactas para coches y motos, incluida Marujita Díaz -ella, pionera nata, nunca se ha pintado ni ha ido al modista, siempre se ha hecho 'tunning'-, pero eso no quiere decir que no sirva para otros vehículos a motor. O a vela. Ingrediente intrínseco del 'tunning' son las chicas marchosas; sin darme cuenta, he hecho el retrato robot de mi Doña Leonor, mi Doña Victoria Federica y mi Doña Irene.
Y se dirán ustedes: menudo preámbulo patatero nos ha largado hoy la Susi. Pues sí. Pero mis motivos tengo.
Y es que el despertar ha sido de aúpa en Marivent. A las siete de la mañana llegó corriendo a palacio mi don Josep Cusí, el del 'Bribón', y se puso a llamar a gritos a mi Don Juan Carlos, con un estilo de lo más 'tomatero', la verdad.
- ¡Majestad! -le gritó a mi Rey, que por fin se asomó al balcón, alarmadísimo-. ¡Esta noche nos han pintado al 'Bribón' en plan 'tunning' y ahora no parece un barco, ahora parece Yola Berrocal!
En seguida se presentaron en Marivent los patrones de los otros barcos en los que navega mi Familia Real, todos de los nervios, todos con la misma noticia: el 'tunning' había hecho estragos por la noche. Conmoción general. Toda la Familia, incluida yo, se levantó medio zombi y se fue en camisón al puerto. Dantesco espectáculo: el 'Bribón', parecía, en efecto, la Berrocal; el 'Fortuna', la Veneno; el 'Aifos', Carmen de Mairena; y el 'Somni', la Pantoja de Puerto Rico. Todos los Borbones, menos los niños, lloraron a lágrima viva, y a mi Doña Letizia, que es aún la menos profesional, hubo que traerle las sales. Yo enseguida adiviné que habían sido los autores del desaguisado.
Los niños se golpeaban unos a otros, felices, las palmas de las manos, celebrando su hazaña.
© Mundinteractivos, S.A.

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