La Sociedad Mixta de Gestión y Promoción del Suelo (Sogepsa) es la encargada de sacar adelante la futura área residencial de Roces. Sogepsa compra o expropia, urbaniza, parcela y vende. Los promotores compran las parcelas, pagan las licencias de construcción al Ayuntamiento, edifican y venden.
Entre el propietario del suelo -al que no le dan más opción de vender con acuerdo o de manera forzosa- y el propietario de la vivienda, hay toda una serie estadios en las que el dinero corre a raudales. Los paganos son los «terratenientes» y los que supuestamente quieren los políticos beneficiar con el desarrollo de áreas residenciales como la de Roces, exactamente igual que ocurría con el extinto impuesto Tráfico de Empresas: los beneficios van en cascada y repercuten en el precio final del metro cuadrado edificado. Uno, en su inveterada inocencia, pensaba que en Gijón no se movía una raya en el planeamiento gijonés sin que hubiera salido de la preclara cabeza de Jesús Morales. Pero resulta que no es así. Sogepsa ha contratado un estudio/diseño de lo que serán las futuras zonas verdes de Roces.
Entre proyecto y desarrollo, más de tres millones de euros (quinientos millones de pesetas), que pagarán, a escote, los futuros nuevos propietarios, sumando que ha de añadirse al del precio del suelo urbanizado y también el suelo destinado a zonas verdes. Lo lacerante de la situación, con ser mucha la repercusión de las «inversiones» en el precio final de la vivienda, está en que un ente ajeno al Ayuntamiento -representación democrática- decide por sí cómo ha de ser una zona de la ciudad, mediante la política de hechos consumados. Ni Ayuntamiento, ni futuros propietarios -que son los que pagan todas las infraestructuras de las obras- ni, por supuesto, el resto de los gijoneses, les dejan pito que tocar. O lo tomas o lo tomas.
Igual dosis de trágala nos receta el Gobierno PSOE-IU, con lo que respecta a la promesa de las 15.000 nuevas viviendas con algún tipo de protección para esta legislatura, a la que le queda menos de una decena de meses. El Partido Popular echa sus cuentas -ignoro si con «japonesa» o contando por los dedos- y le sale algo más de una tercera parte (5.986) licitadas, de las que Gijón se queda con 637 «soluciones habitacionales», mientras que a la consejera de Vivienda, matriarca de la saga González, le salen las cuentas. Pido que me expliquen por qué Sogepsa puede desarrollar a conveniencia una zona, gastando sin ningún tipo de control el dinero de los futuros propietarios, sabiendo que toda «inversión' -que debería costear el Ayuntamiento- repercute casi de manera exponencial en el futuro propietario. Y quiero saber también si el Partido Popular miente. Quiero poder contar y palpar las «realidades habitacionales».
Tolerancia 0 con la mentira incluida la política.
Quini Candela, ex subdirector de «La Prensa».

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