Su figura puede recordar a la de un orondo mercader sefardita, pero Santesmases ha sido uno de los pensadores de la izquierda española más importante y coherente de nuestro tiempo. Su obsesión ha sido repensar la izquierda día tras día, casi sin aliento, movido por la razón, pero también empujado por inclinar la balanza de su partido hacia la izquierda. Sus libros han construido un análisis político del planeta americano en que vivimos, aquel que se fundó con la caída de la URSS y aún se mantiene en órbita a través del combate en todos los frentes. Como Tucídides en la «Historia de la guerra del Peloponeso», Santesmases desentrañó las urdimbres de la primera y la segunda guerra del Golfo desde todos los ámbitos y, al igual que Cicerón escribió sobre el ascenso y caída de Julio Cesar, él también narró los avatares de Felipe González, el hombre «webberiano» que encumbró y destronó al PSOE del poder en catorce años, movido por el pragmatismo antes que por la convicción. Santesmases ha escrito la historia del PSOE desde dentro. Tuvo el privilegio de observar cómo FG arrancaba el crucifijo de Marx en Suresnes, y cómo el animal político más sagaz del socialismo español era capaz de aliarse con la democracia cristiana traicionando la socialdemocracia alemana de Willy Brandt, la misma que enviaba maletines al hotel Sol Meliá. La historia del PSOE ha estado marcada por las guerras. Zapatero logró su victoria tras haber prometido la retirada de las tropas de Irak. Cuarenta y ocho horas después de ser nombrado presidente, cumplía su promesa. Seis meses más tarde, el hombre que puede conseguir la paz en el País Vasco proclamaba ante la ONU la alianza de civilizaciones. Antonio García Santesmases vuelve a tener esperanza en su partido y ya lo está estudiando otra vez. Seguro que pronto saca el libro. Bien.