La entrada en vigor del nuevo Estatut de Cataluña el pasado dia 9 nos ha dejado unas interesantes manifestaciones del todavía presidente Maragall asi como otras, no menos interesantes pero menos difundidas, del presidente de CiU, Mas. Ambas arrojan mas luz sobre la importacia y consecuencias de lo aprobado.
Maragall escogio para ese dia el municipio mas pequeño de Cataluña, Sant Jaime de Frontanya donde de 29 habitantes censados votaron 18 (eso da una altisima participacion del 62 por ciento cuando la total, conviene no olvidarlo, fue inferior al 50 por ciento), de los cuales solo 7 votaron “sí”. Aparte de algunas ensoñaciones historicas muy propias de todo discurso de este tipo que se precie, el president dejo algunas afirmaciones dignas de recuerdo y de comentario por mas que sus compañeros de partido no las hayan creido dignas de eso, como el presidente del PSOE Chaves, que ha afirmado que no vale la pena una polemica esteril con Maragall. Falta de respeto al arbol caido.
Tras calificar de proclamar que “tenemos una nueva Constitución en Cataluña” y declarar “residual” la presencia del Estado tras este Estatut, Maragall afirmo que “Cataluña es, de todos los territorios en Europa que no son Estados, el que mas se parece a un Estado y puede hacer lo que quiera en este momento. Y lo haremos”. “Ya no hay fronteras, podemos tratar igual con Toulouse(Francia) que con Aragón(España)”. Mas adelante, magnánimamente, de igual a igual, como corresponde a un Estatut que establece elementos no una relacion federal sino confederal, el president da las gracias a España. “Tenemos una España amiga, que nos entiende, que nos ha aprobado un Estaut fuerte, valiente, importante”.
Ese mismo dia, en un articulo en prensa local, Maragall insistia en esas y parecidas ideas afirmando por ejemplo que “Cataluña, la nacion catalana, cuenta con un Estatut que le confiere la maxima soberania posible en Europa”. Quiza recordando lo de la medalla del amor de San Valentin, el president afirma que “hoy Cataluña es mas Cataluña que ayer a lo que Artur Mas , en declaraciones al dia siguiente, parece añadir que menos que mañana” como corresponde a todo nacionalista que se precie. En efecto, Mas afirma que “el Estatut no marca la ambicion nacional de Cataluña” añadiendo que “no es una estacion de final de trayecto ni el ultimo horizonte y lo que toca ahora es desarrollarlo” afirmando que “CiU se compromete en un futuro a conseguir el cien por cien de lo que aprobo el Parlament de Cataluña”. Criticó además las declaraciones de Maragall porque ese discurso parece que “quiere ahogar superiores reivindicaciones nacionales”.
Esto es lo que hay, al menos por ahora. Nadie puede sorprenderse. Maragall dice la verdad y Mas nos va preparando para lo que viene a continuación. Todo partido nacionalista, para que subsista y justifique su existencia, mas exactamente la de sus politicos y clientelas, requiere las exigencias crecientes respecto del centro, de ese Estado que, efectivamente, va camino de ser residual. Esa es la logica de todo nacionalista y de aquellos partidos, como el PSC y su matriz, el PSOE, (este, principal responsable de este desaguisado de las revisiones estatutarias), que han abandonado sus pretensiones de progreso y las han sustituido por la de la llamada “Nacion de Naciones”, en la que priman no las personas sino los territorios.

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