Querido Rafa: Lo que está claro es que el presidente de Iniciativa per Catalunya Verds y conseller de Relacions Institucionals de la Generalitat es un personaje plano y difícilmente caricaturizable.Los aficionados al arte de la caricatura tenemos poco a qué agarrarnos.También tengo en claro que Joan Saura no tiene dotes de adivino.¿Sabías que pronosticó que la selección española ganaría el partido contra Francia «en la prórroga»? Eso es lo de menos, también aseguró que, pase lo que pase, ERC seguiría en el tripartito, y abundó: «Creo que no se va a consumar la ruptura de ERC con el Estatut». Estos últimos asertos los leí en un encuentro digital de este mismo diario, y es del 30 de enero de este año. Mucha agua ha corrido bajo los puentes.
Se diga lo que se diga, y como quiera que sea, yo no puedo dejar de ver en Joan Saura un delantero centro de equipo de fútbol.No por nada fue jugador de los equipos juveniles del Barça. Ahora sigue siéndolo en las filas de IC (delantero), y también el capitán del equipo. Así y todo, en el campo político no aparece como un gran goleador.
Como decía antes: Joan Saura no parece ser muy ducho para adivinar el futuro. Claro está que como marxista no tiene por qué serlo: no olvidemos que la ideología que representa erró casi todas sus predicciones, y así es como la famosa «lucha de clases» devino en mezquinas luchas de nacionalidades, lo cual no quita que los buenos comunistas perseveren. Al fin y al cabo los Testigos de Jehová anunciaron muchas veces el próximo fin del mundo y, sin embargo, el Apocalipsis todavía no se ha consumado. ¿Por qué no pueden equivocarse también los creadores de Izquierda Unida o los de Iniciativa?
Ahora, se esté o no de acuerdo con la ideología de Saura, nadie puede negar que tiene cara y talante de tipo de una pieza, un sujeto sólido, forjado en los ambientes de trabajo de FECSA y en la militancia sindical (Comisiones Obreras), que por algo no es abogado y sí técnico en química industrial.
Lo que no me queda claro es qué tiene que ver el ecologismo y la ideología verde con el comunismo, el ecosocialismo, que sustentó los inicios políticos de gente como Joan Saura. Creo recordar que en los países que intentaron llevar a cabo los delirios del así llamado socialismo real la situación ecológica siempre fue un desastre: ciudades contaminadas por una polución mucho más densa que la de cualquier estado capitalista; explotaciones agrícolas irracionales, y, por último, la catástrofe de Chernóbil. Pero bueno, estas cosas hay que comprenderlas: ya está visto que en las filas del marxismo militante no abundan los adivinos.
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