´Trece rosas´, de Santiago Fondevila en La Vanguardia
El teatro Tantarantana estrenará una obra sobre las jóvenes ejecutadas por el franquismo.
Trece rosas,las muchachas pertenecientes a las Juventudes Socialistas Unificadas fusiladas el 5 de agosto de 1939 como venganza del régimen franquista por la muerte de un militar y su familia, se han convertido en el año del 75. º aniversario de la II República en referente de varios trabajos artísticos que van desde la danza (un espectáculo de la compañía madrileña Arrierito) al cine (la película que ha comenzado a rodar Emilio Martínez Lázaro), el vídeo documental Que mi nombre no se borre en la historia (frase pronunciada por Julia Conesa, una de las trece rosas),la música (la canción Trece rosas del grupo Vinos Checa) hasta el teatro.
El pasado lunes, la compañía barcelonesa Delirio comenzó los ensayos de Las trece rosas según la obra escrita por Júlia Bel, asimismo directora de este proyecto que pretende levantar un espectáculo poético en el fondo y en la forma usando materiales diversos. Y es que Júlia Bel, además del teatro, tiene un camino abierto en la poesía que ya ha impregnado otros de los espectáculos de esta compañía fundada con Eva Hibernia, autora (miembro del ciclo T6 del Teatre Nacional de Catalunya) y directora (Cova Cortázar,que se vio en el Espai Escènic Joan Brossa) y que en Las trece rosas ejerce como directora de actrices.
Esta producción, que se estrenará en el Tantarantana el 4 de octubre y que está apoyada por la Diputación de Barcelona y la Generalitat, huye del historicismo y se acerca a las emociones, sentimientos y cotidianidad de las jóvenes en la cárcel a través de la rosa numero catorce, que fue juzgada con el resto pero condenada a doce años de cárcel. Se salvó de la muerte, pero recuerda que al salir no tenía "ni dónde ir a llorar a sus compañeras" porque fueron enterradas en un fosa común. Este personaje es también el nexo temporal entre el pasado y el presente.
Júlia Bel ha escogido a cinco de las rosas y sólo dos, precisa, coinciden con las que ha elegido Martínez Lázaro para su película. Una selección realizada en función de los materiales existentes. La compañía, compuesta sólo por mujeres (trece) y un hombre, el músico Narcís Laguarda, que tocará en directo el violín y el armonio indio, está formada por Susanna Barranco, que interpreta a Dionisia Manzanero Salas (20 años cuando fue ejecutada), Carme Poll que es Julia Conesa Conesa (19 años), Resu Belmonte (Blanca Brisac Vázquez), Magdalena Tomás (Martina Barroso García) y Carla Carissimi (Julia Vellisa del Amo). Júlia Bel quiere que en el espectáculo resalte la fuerza del grupo, la solidaridad y unidad entre las jóvenes, valores que necesitan "reconocimiento" en un mundo tan individualista.
Para ella, lo que distingue y da entidad dramática a esta ejecución es la juventud de la mayoría de las víctimas (de las más jóvenes apenas se sabe nada) y que fue la primera vez que el régimen mataba a menores de edad, y admite que junto con ellas murieron 39 hombres: un asesinato en masa. Para Eva Hibernia en las trece rosas se puede encontrar el valor épico de la tragedia de Antígona.
