Maragall evoca a Jaume I y asegura que el Estado ya es residual en Catalunya, de Iñaki Ellakuría en La Vanguardia
El president equipara el nuevo Estatut a una Contitución el día de su entrada en vigor.
"Catalunya puede hacer lo que quiera", dice rememorando la expansíón del siglo XIII.
Mas dice que Catalunya tiene el mayor nivel de autogobierno de los últimos trescientos años.
En el municipio más pequeño de Catalunya, Sant Jaume de Frontanyà, de 32 habitantes censados, el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, celebró ayer la entrada en vigor del Estatut rememorando a Jaume I, el primer gran protagonista de la expansión mediterránea de la Corona de Aragón. En un discurso de trazos gruesos desde el punto de vista histórico, el president afirmó que si se crean los mecanismos para desarrollar el nuevo texto catalán, se construirá el país que "un día aquellos que lo comenzaron aquí, y estamos hablando del año 1100, habían soñado".
Para Maragall - que estuvo acompañado por el conseller de Treball, Jordi Valls, y el de Governació, Xavier Sabaté-, con la nueva ley fundamental catalana la presencia del Estado en Catalunya es "prácticamente residual" y esta se convierte en una de las regiones más fuertes de Europa. Así, refugiado del sol por la sombra que daba la conocida iglesia románica del municipio, el president aseguró que Catalunya es, "de todos los territorios de Europa que no son estados, el que más se parece a uno", gracias a las nuevas competencias reconocidas en el Estatut. "Catalunya puede hacer lo que quiera en este momento, y lo haremos", zanjó.
El president recuperó una idea que expuso insistentemente durante las semanas de campaña del referéndum: el Estatut es una suerte de Constitución catalana que es equiparable, por su modernidad y su papel innovador, con la francesa y la estadounidense. "A partir de ahora podemos decir que tenemos una nueva ley, una nueva Constitución", dijo.
Maragall - que el próximo 4 de septiembre disolverá el Parlament y convocará elecciones- insistió en la importancia de que el nuevo texto se desarrolle, y en cierto modo se blinde, al amparo de "algunas importantes leyes de desarrollo". En este sentido, si se cumple el calendario previsto - al que se comprometieron el presidente Zapatero y el president Maragall-, en septiembre se constituirán las comisiones mixtas entre el Estado y la Generalitat y se fijará el calendario para su desarrollo. Maragall también tuvo palabras de elogio para lo que él calificó de "una España amiga", esa aliada que "entiende el país" y que ha aprobado en las Cortes Generales un Estatuto de autonomía "fuerte, valiente e importante".
En esta bella localidad que lució ayer sus mejores galas y cuya población se vio triplicada por la presencia de curiosos, periodistas y Mossos d´Esquadra, Maragall recurrió de forma un tanto sui géneris a los libros de historia para transmitir su mensaje. El president comparó la fortaleza y ambición de la Catalunya actual con la de Jaume I, y recordó cómo el territorio se expandió por el Mediterráneo conquistando Mallorca y Valencia.
Eso sí, precisó que las diferencias entre el siglo XIII y el XXI son notables: "Estamos en un mundo muy diferente, y no hay ejércitos que valgan que no sean los de la inteligencia, los del trabajo, los de la tecnología, y en esto Catalunya tiene mucho que decir".
Y en este punto de su discurso, Maragall volvió a la carga con uno de los proyectos que, puesto en marcha el Estatut, más le entusiasman: la llamada eurorregión euromediterránea. "Ya no hay fronteras, podemos tratar igual con Toulouse que con Aragón, puesto que ahora hay lo que yo llamo la eurorregión".
Quien también saludó el Estatut como el inicio de una nueva nueva etapa en Catalunya fue el jefe de la oposición y líder de CiU. Artur Mas elogió el nuevo texto estatutario por entender que dota a Catalunya del "mayor nivel de autogobierno de los últimos tres siglos" y, además, de "forma clarísima", también de más dinero. A su juicio, el Estatut permite "intervenir de forma más activa y positiva en la definición de la economía catalana del futuro y, en clave electoral, precisó la necesidad de un Govern fuerte para desarrollar toda la potencialidad del texto. Por su parte, la vicepresidenta del PSC, Manuela de Madre, que se presentó sin que estuviera previsto, pidió la unidad de los partidos catalanes para trabajar en el pleno desarrollo del texto. En este sentido, el conseller de Economia, Antoni Castells, se mostró confiado en que el despliegue se efectúe "con lealtad por ambas partes". Más crítica fue ERC, cuya portavoz tildó de "rotundamente falso" que Catalunya sea la región sin estado con mayor poder en Europa. Desde el PP, su secretario de Seguridad y Justicia, Ignacio Astarloa, proclamó que era "un día muy triste para España y la Constitución de 1978", ya que el Estatut convierte a España en "un Estado anoréxico y troceado". Mientras, el Gobierno aragonés presentará un recurso de inconstitucionalidad al Estatut por la gestión del Archivo de la Corona de Aragón. Yel presidente de Baleares, Jaume Matas, reclamó el derecho de su comunidad a participar en ese fondo histórico.
