Caramba, caramba, caramba. Resulta que, según el sondeo del Centre d´Estudis d´Opinió de la Generalitat (CEO), todos los partidos catalanes suben (menos uno, y no hace falta que especifiquemos hasta la próxima línea). Suben los del tripartito, sube CiU, baja el que, cediendo más de tres puntos, posibilita, junto al incremento de intención de voto, que el resto se lo repartan. Apenas se ha destacado, pero es así.

Vayamos por partes. En cierto sentido, tiene su lógica que cada sondeo se compare al anterior. En relación pues con el sondeo del pasado marzo, de parecidas características y misma firma, la tendencia indica que el PSC remonta, que IC sigue subiendo, que CiU y ERC descienden, y que el PP prosigue su baja, todos ellos con escasas variaciones, de entre una décima y unos dos puntos. Bueno. Serían tendencias.

Sin embargo, lo que a mi juicio resulta mucho más relevante es comparar, como hacía también La Vanguardia, las cifras del sondeo con los resultados de las autonómicas del 2003. Entonces sí aparecen variaciones significativas. Como he señalado, los populares pierden algo más de tres puntos, hasta llegar a un casi ridículo 4,3% de intención de voto. Si consideramos que el PP perdió la mitad de sus representantes en las últimas generales, tras el 11-M, y si a ello añadimos que, no habiendo sido convocadas elecciones desde entonces (si excluimos las europeas, que no les fueron nada mal, aun perdiendo), los sondeos coinciden en mostrar como, desde aquel punto tan bajo y traumático, los populares catalanes apenas levantan cabeza. El bajón no es tan exagerado, pero el CEO lo da por consolidado.

Mayor morbosidad presenta la pugna entre los dos grandes. Si en marzo CiU avanzaba algo más de tres puntos - siempre partiendo del 2003-, ahora ceden más de dos. Así como en marzo los nacionalistas de Mas y Duran ganaban, ahora se ven superados por los socialistas, que entonces bajaban casi un punto, ahora suben, respeto del 2003, casi dos y medio. Ahora ganarían los socialistas, por lo menos en votos, pero con una ventaja bastante clara. IC no hace más que subir. Y Esquerra avanza también más de dos puntos y medio, con relación a su óptimo resultado de las pasadas autonómicas, a pesar de que ceda parte de la espectacular subida que le vaticinaban cuatro meses atrás.

¿Es eso objetividad o partidismo? ¿De dónde salen tantas subidas? El PP pierde tres puntos, pero la suma de los incrementos de los otros cuatro sobrepasa los siete puntos. Hay que dejar constancia, porque de otro modo no saldrían las cuentas, de que, siendo la suma total de voto consolidado en el 2003 de casi 61 puntos, por lo anunciado ahora superan entre todos el 64%. O sea que, la abstención bajaría en más de tres puntos. O sea que entre los cuatro que suben se reparten las muy considerables pérdidas del PP, además del incremento de participación. No digo que el centro dirigido por Gabriel Colomé no disponga de buenos profesionales y presupuestos. En todo caso, el sondeo del CEO ha suscitado bien poco eco, mucho menos que el de La Vanguardia, aparecido poco después, que seguía dando a CiU como vencedora. Por lógica, debería ser así, si bien es cierto que, como ya ha sucedido dos veces, el PSC puede ganar en votos y luego resulta que CiU obtiene más diputados, que es de lo que se trata.

O sea que, de cumplirse el optimismo oficial, las próximas elecciones autonómicas posibilitarán algo más que una nueva reedición de la canción del todos ganan y uno solo pierde. ¿Un nuevo tripartito, con PSC y ERC, y váyase a saber si con IC buscándose la vida? Me faltan las proyecciones en diputados, pero, como saben todos los que se dedican al asunto de los sondeos, los porcentajes corresponderían a los ingredientes, con los que se pueden cocinar y se cocinan platos de sabor muy distinto. ¡Hasta en CiU anunciaron que proyectando el sondeo del CEO sacarían el no va más de diputados!