Las medidas del Gobierno para abaratar la vivienda tardarán años en dar sus frutos, según el BdE, de Elena Sanz en El Confidencial
El Banco de España critica el mejor trato fiscal que recibe la compra de frente al alquiler al poner en entredicho algunos incentivos.
La efectividad de las medidas en materia de política de vivienda que ha impulsado la ministra María Antonia Trujillo para potenciar el alquiler y aumentar el peso de las VPO todavía no se ha hecho sentir. Más aún, tendrán que pasar varios años para que se puedan notar sus efectos, según manifiesta el Banco de España en su último Boletín Económico.
Así, aunque el presupuesto del Plan de Vivienda 2005-2008 (6.822 millones de euros) se ha duplicado respecto al plan anterior, a pesar de que se ha incrementado el precio de estas viviendas, y aunque se han tomado otra serie de medidas para fomentar el alquiler para jóvenes, lo cierto es que “su plena efectividad empezará a percibirse en los próximos años”, comenta el organismo que dirige Miguel Angel Fernández Ordóñez.
Lo mismo sucede con el mercado del alquiler. Precisamente, el Banco de España pone en entredicho las ayudas a propietarios e inquilinos, al señalar que no han supuesto un cambio significativo en el peso del alquiler en el mercado. De hecho, “durante el primer año de vigencia hubo 682 viviendas cuyos propietarios se beneficiaron de estas ayudas (el 0,02% de las viviendas que había vacías, según el censo de 2001) y 6.962 inquilinos que recibieron subvenciones a fondo perdido”, comenta en su boletín.
Asimismo, el Banco de España critica el mejor trato que recibe la compra de una vivienda frente al alquiler al poner en entredicho algunas de las herramientas fiscales utilizadas para potenciar este último. Se refiere, por ejemplo, a las ventajas impositivas que permiten desde 2003 una reducción en el IRPF del 50% del rendimiento neto de los ingresos por alquiler que perciben los propietarios. O el Impuesto de Sociedades, que introdujo en el 2004 una bonificación del 85% para las empresas que oferten al menos diez viviendas en alquiler.
“Estas ventajas fiscales han sido muy inferiores a las que han recaído sobre la compra de vivienda en propiedad, apreciándose la existencia de un sesgo fiscal persistente a favor de la propiedad frente al alquiler”.
Medidas de mayor calado
Por otra parte, el Banco de España aboga por medidas de “mayor calado”, como, por ejemplo, una ejemplificante Ley del Suelo –el Consejo De Ministros aprobó en julio el anteproyecto-. Aunque considera que las actuaciones para estimular los alquileres y las dirigidas a movilizar el elevado parque de viviendas desocupadas pueden contribuir a dinamizar este segmento del mercado, el organismo asegura que “serían necesarias algunas modificaciones normativas más generales”.
En concreto, se refiere a la entrada en funcionamiento de los juicios rápidos por impagos, o la revisión aquellos aspectos de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) que pueden estar frenando la entrada de viviendas vacías en el mercado del alquiler, como la duración mínima de los contratos (cinco años). “No hay que olvidar que debe de haber un cierto número de viviendas adquiridas en los últimos años por motivo de inversión que permanecen desocupadas porque esta condición es demasiado restrictiva”, señala en Banco de España.
Y añade que, “la subvención de los gastos de adecuación de las viviendas vacías supone un tratamiento diferencial, mediante subvenciones a fondo perdido, a los propietarios de viviendas desocupadas, frente a otros cuyas viviendas ya están alquiladas”.
