De los abismos de la noche llegan unos berridos, chantaje de bebés para que papá y mamá piquen y los duerman en brazos. Son los 'niños Estivill', los dueños de 'Duérmete niño', el libro de los padres valientes. Tranquilos, con el libro aprenden a dormirse solitos. Y los niños, también.

Este hombre es las dos Españas. A un lado, la de los padres que abrazan su libro y logran hijos de dormir independiente. Al otro, la de los padres que harían con sus páginas una pira para quemarle bajo el run run de una nana. Unos le agradecen la extinción nacional de las ojeras. Otros creen que es un abandonaniños en libertad. Suma 1,5 millones de ejemplares vendidos en 18 idiomas, números para dormir a pierna suelta...

Pregunta.- Señor Herodes, ¿ha recibido anónimos manchados de potito?

Respuesta.- (Risas) Algunos padres no se leen bien el libro y otros tienen problemas entre ellos, cosas que hacen que no apliquen bien el método. Eso les hace no comulgar con el libro. No se trata de comulgar o no conmigo. Yo no soy un gurú, ni un inventor. Soy un científico que recoge información de otros que me han precedido. Los que dicen que soy Herodes es que no se han leído el libro.

P.- Entonces, ¿no tiene que mirar todas la mañanas debajo del cochecito?

R.- Todo lo contrario. Nuestro reconocimiento viene de la comunidad científica. Yo he visto recetas de pediatras que ponían: «Apiretal, gotas para el resfriado y Duérmete niño».

P.- ¿Qué tiene su método que no tenga una nana?

R.- Las nanas son imprescindibles, pero no para dormir al niño. Antes de que el niño duerma necesita unas rutinas, unos minutos de espacio de comunicación. Le sentamos en el sofá, le cantamos canciones, le contamos cuentos, le hacemos caricias... Pero no para que se duerma, sino para transmitirle nuestro afecto. Así, el niño sabe que estamos por él, le comunicamos afecto. Luego, sabe que llega a su cuna y se duerme solito.

P.- ¿Por qué será que lo contrario de Duérmete niño es Bésame mucho?

R.- Ése es un libro de Carlos González, con el que no he tenido el gusto de coincidir en un debate científico. La psicología conductual se basa en experimentos científicos. La psicoanalítica son opiniones indemostrables y tú te las crees o no. Para enseñar a dormir es mas útil lo conductual. La corriente psicoanalítica dice que si los animales duermen con sus hijos, los humanos también deben hacerlo. Bueno, por suerte no somos animales, hemos evolucionado, si no iríamos haciendo pipí por la calle. Nuestros detractores deberían publicar sus artículos en revistas científicas y exponer sus teorías en congresos para que discutiéramos allí.

P.- ¿Cómo lleva eso de que el éxito de su libro sea quedarse dormido?

R.- Es la consecuencia de lo que aplican bien los padres. Yo no tengo mérito, no voy por cada casa...

P.- ¿Con qué cosas se duerme usted?

R.- Intento leer u oír música antes de dormirme. Yo siempre duermo con tapones y antifaz, porque el ruido y la luz influyen en el sueño. Y me pongo en el mismo lado de la cama.

P.- Cite algo más somnífero que un discurso de Solbes...

R.- Uno de Fidel Castro.

P.- ¿España duerme bien?

R.- Como en el resto del mundo, un 30% de la gente duerme mal. Lo peculiar de España es que dormimos menos que los europeos, 40 minutos menos. Aquí terminamos de trabajar más tarde y nos levantamos a la misma hora que los alemanes o los ingleses. Todo se retrasa. Ellos a las ocho de la tarde están en casa cenando y aquí por la noche no duerme ni Dios.

P.- ¿Para cuándo la siesta como derecho fundamental?

R.- El cerebro necesita sueño en dos momentos: de noche y unas ocho horas después de habernos levantado. En esa segunda vez, basta un cuarto de hora. Todo el mundo que duerma bien, o sea, ocho horas nocturnas, debería dormir 15 minutos de siesta.

P.- Postúlese para chica Almodóvar.

R.- Almodóvar cree que dormir es perder el tiempo y yo ya le he dicho que no, que es muy importante. Haría el papel de enseñar a dormir a los actores para que saliera mejor la peli.

P.- ¿Por qué el currículo sexual es siempre más extenso en los sueños que en la realidad?

R.- Porque los sueños son información recogida de día que por la noche se mezcla de forma desordenada.

P.- ¿Es usted lesbiano?

R.- (Risas) Soy amante lesbiano. Soy amante de Sampedro, un escritor que me cautivó.

P.- ¿Por qué queda mejor decir que se duerme poco a ser un dormilón?

R.- La gente cree que dormir es perder el tiempo, lo que se pensaba hace 100 años. Hoy sabemos que si llegamos a los 90 años habremos dormido 30. Pero hemos dormido 30 años para poder estar 60 despiertos.

P.- ¿Dónde se pierden las horas de sueño perdidas?

R.- El sueño no se recupera.

P.- ¿Qué es más fácil, dormir a una gallina o hipnotizar a un niño?

R.- Sé cómo enseñar a un niño a dormir, pero a una gallina... ni idea.

P.- ¿Por qué el subtítulo de su libro es Cómo solucionar los problemas del sueño infantil en lugar de Duérmete ya, que viene Estivill y te comerá?

R.- Porque mis normas no son una imposición, sino sólo una herramienta científica para los padres.

P.- ¿Qué hay más falso que el mueble de un salón con los libros a juego?

R.- Querer vender una imagen irreal y aprovecharse de los demás.

P.- ¿Es seguro un país con sus astrólogos en libertad?

R.- Yo soy un ignorante en astrología, pero sé que en los países nórdicos hay hasta cátedras, que son científicos y algo tienen que decir.

P.- No me diga que usted cree que la astrología es una ciencia...

R.- Respeto lo desconocido. Si la Luna influye en las mareas, alguna cosa debe haber. Como científico, soy escéptico ante lo que no me demuestren, pero a la vez estoy abierto a que me demuestren cosas y a aceptarlas.

P.- Entonces, ¿qué planeta tiene la culpa de que no me toque la lotería?

R.- Seguramente el mismo que de que no me toque a mí. Uno que hace que no compremos números.

P.- ¿Toros o civilización?

R.- Son compatibles. No soy un fan, pero respeto que puede haber arte en los toros.

P.- Si hay hamburguesas a un euro, ¿qué animal o cosa tiene que dormir con un ojo abierto?

R.- El delfín duerme con medio cerebro abierto. El hemisferio derecho se mantiene despierto y el izquierdo dormido, y luego se alternan. Cuando están despiertos, los delfines nadan dando saltos y cuando están dormidos de pie y en círculo.

P.- Pero descartamos las hamburguesas de delfín, ¿no?

R.- Esperemos, esperemos.

P.- ¿Por qué bostezamos por aburrimiento?

R.- Los fetos bostezan y no creo que estén muy aburridos. El bostezo es un reflejo, pero no se sabe muy bien por qué se produce.

P.- ¿Por qué las etiquetas de la ropa de bebé son más grandes que la ropa?

R.- Porque hay un negocio impresionante con el tema de los bebés. Ahora hacen falta 20.000 cosas, pañales, etcétera. Es un montaje de la sociedad de consumo.

P.- ¿Sabina o Ramoncín?

R.- Sabina mil veces, pero me refiero a la música, eh. Su conflicto por lo del top manta es puntual, pero tienen muchas ideas en común. Ramoncín es padre y sé que aplica muy bien mi método. Incluso nos presentó un libro en Madrid. Joaquín me consulta muchas veces temas de sueño.

P.- Tiene usted enfrente una pared y un spray. Haga uso.

R.- Como yo creo en las hadas, haría esta pintada: Las hadas existen, pero no todo el mundo puede verlas.

P.- ¿Qué le pasaría a la Humanidad si mañana amaneciera sin un solo pimiento sobre la Tierra?

R.- Algo grave habría pasado en el entorno ecológico. ¿Los pimientos muertos, desaparecidos? Sería muy grave, pero me podría adaptar.

P.- Según el CIS, la profesión más valorada por los españoles es la de médico y la menos la de militar. Déle un consejo a un médico militar...

R.- Son gente completamente normal. Yo estoy en contra del militarismo, prefiero un ejército como el de Suiza a uno para invadir países.

P.- Pues, nada más, duérmete niño.

R.- Mejor le recomiendo mi último libro, que es para todas las edades: Recetas para dormir bien.

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