Las Bolsas vienen mostrándose muy sólidas en las últimas sesiones a pesar de las preocupantes tensiones geopolíticas y de los elevados precios del crudo, que juguetean con sus niveles de máximos históricos. Por si fuera poco, la renta variable está siendo capaz de sobreponerse a las amenazas de nuevas subidas de tipos por parte de los bancos centrales, dispuestos a aplicar esta tradicional receta para evitar perder el control de la inflación, cuya evolución está siendo constantemente amenazada por los precios energéticos. Ayer, el BCE y el Banco de Inglaterra, este segundo por sorpresa, elevaron sus tasas de referencia en un cuarto de punto. No descartamos que la Reserva Federal haga lo propio la semana que viene -en este punto la opinión de los analistas se encuentra dividida al 50%-. El escenario, por tanto, no es muy favorable para los intereses bursátiles. Pero los buenos resultados trimestrales que han venido presentando la mayor parte de las compañías han generado optimismo entre unos inversores que parecen estar apostando por un sólido crecimiento económico en los próximos trimestres, obviando el hecho de que las continuas subidas de tipos terminarán por pasar factura, tanto a la economía en general como a los resultados empresariales. Es probable que a corto plazo aún asistamos a nuevas subidas, siendo incluso posible que los índices logren marcar nuevos máximos. No estamos tan seguros que la fiesta pueda seguir después. Es por ello que pensamos que los actuales precios ofrecen una buena oportunidad para comenzar a reducir, con calma, su exposición a la renta variable.

Juan José Fdez-Figares es jefe de Análisis de Link Securities SV.

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