Desde finales del año 2000, se está hablando de la industrialización de economías emergentes, como la de China o India, y del impacto positivo que este hecho está teniendo en compañías que tienen «activos físicos». China, con un crecimiento del 10,3% en el segundo trimestre del año, el mayor en una década, continúa siendo el principal conductor de la demanda, ya que cada año se está construyendo en este país el equivalente a dos ciudades como Nueva York, sólo para albergar a los trabajadores que están emigrando de las zonas rurales a las ciudades. India esta viviendo un cambio similar al de China. Como segundo país con mayor población del mundo, con 1.100 millones de habitantes, afronta cambios similares a los del gigante asiático. Un nivel tan alto de industrialización requiere energía e infraestructuras y el petróleo, carbón, níquel y mineral ferroso están entre las materias primas claves para respaldar este cambio demográfico. China e India suman prácticamente la tercera parte de la población mundial, por lo que estamos hablando de una tendencia de gran importancia. Esto es por lo que creemos que estamos en el medio de un super ciclo de materias primas, que esperamos que dure por lo menos hasta el final de esta década y probablemente vaya unos años más allá.

Las gestoras de fondos hoy en día, mediante la construcción de posiciones significativas en compañías con exposición al crecimiento de países como China e India, tenemos que ser capaces de beneficiarnos del crecimiento de las economías en desarrollo, sin los riesgos asociados con inversiones directas en un mercado de acciones en desarrollo y volátil.

Graham French es gestor de M&G.

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