La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

20 Julio 2006

Es Hezbolá contra Israel y Líbano, de Amos Oz en El País

Muchas veces ha criticado el movimiento pacifista israelí las operaciones militares de su país. Hoy no. En esta ocasión, no se trata de una batalla por la expansión y la colonización israelí. No hay un territorio libanés ocupado por Israel. Ninguno de los dos bandos tiene reivindicaciones territoriales.

El miércoles de la semana pasada, Hezbolá emprendió un ataque cruel y no provocado contra el territorio israelí que constituía también un ataque contra la autoridad y la integridad del Gobierno libanés democráticamente elegido, puesto que, al atacar Israel, Hezbolá estaba apropiándose de la prerrogativa del Gobierno de controlar su territorio y tomar decisiones sobre la paz y la guerra.

El movimiento pacifista israelí se opone a la ocupación y colonización de Cisjordania. Se opuso a la invasión israelí de Líbano en 1982 porque era una operación que pretendía apartar la atención mundial del problema palestino.

Esta vez, Israel no está invadiendo Líbano. Está defendiéndose del acoso y el bombardeo diario de docenas de nuestros pueblos y ciudades y, para ello, está intentando aplastar a Hezbolá en sus escondites.

El movimiento pacifista israelí debe apoyar lo que no es más que un intento israelí de defenderse mientras sus operaciones estén dirigidas fundamentalmente contra Hezbolá y respeten, en la medida de lo posible, a la población civil libanesa (una tarea no siempre fácil, porque, muchas veces, los lanzamisiles de Hezbolá emplean a civiles libaneses como sacos terreros).

Los cohetes de Hezbolá proceden de Irán y Siria, dos países que son enemigos acérrimos de cualquier iniciativa de paz en Oriente Próximo. No se puede equiparar moralmente a Hezbolá e Israel. Hezbolá apunta contra ciudadanos israelíes estén donde estén, mientras que Israel ataca fundamentalmente a Hezbolá.

Las sombras siniestras de Irán, Siria y el fanatismo islámico se ciernen sobre los pueblos y ciudades que humean a ambos lados de la frontera entre Líbano e Israel y, al mismo tiempo, están aplastando a la sociedad civil libanesa, que acababa de liberarse, gracias a una lucha heroica, de años de colonización siria.

La verdadera batalla que se libra en estos momentos no está produciéndose, ni mucho menos, entre Beirut y Haifa, sino entre una coalición de naciones que buscan la paz -Israel, Líbano, Egipto, Jordania, Arabia Saudí- y el islam fanático, alimentado por Irán y Siria.

Si, como esperamos todos en Israel -tanto los halcones como las palomas-, la derrota de Hezbolá está cerca, los vencedores serán Israel y Líbano. Es más, es posible que la derrota de una organización terrorista islamista multiplique las posibilidades de paz en la región.

Amos Oz es escritor israelí. © Amos Oz 2006. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

servido por caffereggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera