Apenas quedan diez días para alcanzar la playa y parece que son diez meses en este acalorado y seco final de julio que nunca se acaba y que políticos y periodistas ponen al rojo vivo como si el curso político, en vez de llegar a su final, estuviera en su inicio. Cuando parecía que lo del Estatuto catalán y lo de la negociación con ETA deberían entrar en una zona de silencio y oscuridad, aparecen nuevas cartas de extorsión de la banda terrorista, se agita la pronta entrada en vigor del Estatuto de Maragall y, por si algo faltara, se abre otra brecha entre el PSOE y el PP por la guerra del Líbano, y en la calle surgen protestas y agresiones a dirigentes del PP, como las hubo contra el PSOE —pero sin agresiones— hasta en la visita del Papa.

El Pocero de Seseña se ha convertido en la serpiente de verano madrileña en conexión con el escándalo marbellí, que ha dejado viuda de compañía a la Pantoja porque su Julián ya está con los suyos, donde debiera estar, en el trullo o camino de. Mientras en los grandes medios de comunicación se preparan las estrategias y los fichajes del que será otoño caliente y electoral, en Cataluña, para empezar.

Con la novedad, a seguir de cerca, de la aparición de Luis María Anson en las páginas de El Mundo, de momento con una tribuna y veremos si en septiembre con un recuadro o columna, con lo que a este diario que se lleva —con El Cultural haciendo de patera del viaje— al que fuera en su día notorio director de ABC y luego presidente y fundador de La Razón, sólo le falta Alfonso Ussía para completar su giro a estribor.

Depende, todo va a depender de lo que pase, si es que pasa algo, con Lara y Antena 3 TV, a la que novios de la política y de los medios no le faltan, pero mientras tanto lo de Anson ha sido un campanazo que, aunque se veía venir —“con el bálano embrabecido..”, que diría el articulista monárquico— como ya lo anunciamos meses atrás, ahora se ve, y ello también preocupa entre los columnistas del diario de Pedro J., al que Anson llamó Pedro José, y a esperar cómo recibe la noticia Federico después de aquella trifulca que mantuvo Anson con el de la COPE por causa de Pedro Laín, que acabó fatal, como el rosario de la aurora, nunca mejor dicho. O como un collar de perlas con una cruz y de madrugada, que diría Moraleda.

Menos mal que los españoles se visten y se desvisten de amarillo con gran facilidad en el Tour, lo que unido a lo de Nadal, Alonso y Pedrosa nos hace olvidar el desastre del Mundial y nos pone a la espera del nuevo Real Madrid, donde los Calderón, Trapote y otros futuros habitantes del palco de las influencias están de los nervios, a la espera de lo que haga el pájaro de Baldasano, que anda en líos por todas partes. En Puerto Portal con el Pocero —su socio y compadre del Madrid Federico—, y en el Madrid con todos haciendo pública e indecente subasta de su aval de las medidas cautelares a ver si lo colocan en la junta del Madrid, ¡vaya prenda! el tal Baldasano. O sea, que la Justicia y el Derecho era sólo un truco, que lo suyo era sólo figurar. Pues visto el lío del Barça, que en todas partes cuecen escándalos, donde se anuncian nuevas elecciones por una orden judicial, mejor sería que la banda de Calderón ponga sus barbas a remojar.