Semáforos que miden el progreso, de Jordi Suriñach en El Periódico
A mediados del 2006 puede hacerse un balance fidedigno del año anterior. El Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona (PEM) se ha dotado de 24 indicadores objetivos que pretenden sintetizar cómo evolucionan las estrategias acordadas y sus efectos sobre el territorio. El PEM pretende avanzar en tres grandes ámbitos: crecimiento económico sostenible, movilidad territorial y convivencia y cohesión social. Los indicadores se han agrupado en cinco bloques: conocimiento, innovación y creatividad, territorio y movilidad, sostenibilidad y calidad de vida y cohesión social. Les acompañan otros cuatro indicadores generales relacionados con el marco económico de referencia.
Los resultados, a mi entender, dibujan un panorama esperanzador, puesto que se ha mejorado en muchos aspectos, pero ponen de manifiesto problemas aún pendientes de solución y limitaciones a corregir. En 10 de los 24 indicadores se ha puesto un semáforo verde (vamos bien); en ocho el semáforo es ámbar (nubes y claros), y en los seis restantes es rojo (a mejorar).
¿En qué vamos bien? En el bloque de territorio y movilidad y en el marco económico de referencia. Respecto al primero, destaca el grado de vertebración del territorio (con aumento continuado de la movilidad en transporte público que no tiene su origen y final en Barcelona ciudad), la accesibilidad externa en pasajeros (con aumento del 43% entre 1999 y 2004 tanto en el puerto como en el aeropuerto), y también en la accesibilidad externa en mercancías (con crecimiento en el mismo período del 41% en el puerto y del 17% en el aeropuerto). Sin embargo, un mucho por ciento de poco, sigue siendo poco, por lo que en temas de accesibilidad queda aún un largo trecho por recorrer.
También hay buenos resultados en las tasas de crecimiento anual del VAB (valor añadido bruto) y VAB por habitante (con una aceleración en el último año y un diferencial de crecimiento alto respecto a otras regiones europeas), así como en un cada vez más positivo diferencial del PIB per cápita respecto a la media de los 15 socios más antiguos de la UE.
EL ÁMBAR del semáforo es para otros indicadores de los cinco bloques. Tres para el bloque de innovación y creatividad, que hacen pensar en una evolución positiva, pero aún insuficiente. En cuanto a la demografía empresarial, en el período 2001-2005, por cada empresa destruida se han creado 37 (quizá demasiado concentradas en actividades del sector de la construcción e inmobiliario).
En cuanto a ocupados en sectores estratégicos respecto al total de ocupados, el porcentaje se sitúa en un 41%, inferior todavía a la media de la UE. Y en transferencia de tecnología universidad-sociedad-empresas, el porcentaje creció un 43% entre 1999 y 2003, pero sigue en niveles muy bajos (21% del total de recursos en I+D+i recibidos por las universidades).
El semáforo rojo está básicamente asociado a la calidad de vida y cohesión social. El indicador de dotación de servicios personales de dependencia (con tendencia decreciente en los últimos años y un valor de solo 240 plazas por 1.000 habitantes en edad de dependencia); el de grado de cobertura de personas con discapacidades (con tendencia descendente también y un guarismo de 11,5 por 1.000 habitantes discapacitados); y la proporción de inmigrantes afiliados a la Seguridad Social sobre el total de empadronados (con un descenso del 72,4% en 1999 al 43% en el 2004) marcan una tendencia general desfavorable.
Los otros dos bloques, presentan indicadores con colores de semáforo más variados. En el bloque de conocimiento, aunque hay indicadores con semáforo verde en formación continuada de excelencia (con crecimiento del 30% en cinco años), y en atracción de estudiantes de doctorado extranjeros (con un 32,5% de los estudiantes de doctorado de fuera de España), los hay que presentan resultados mejorables (semáforo ámbar).
EN DOTACIÓN de capital humano, clave para el desarrollo económico, se da un ligero descenso del porcentaje de alumnos de estudios estratégicos, aunque la cifra está en un 62%; y en movilidad de los universitarios, en cuatro años han aumentado un 74% los estudiantes extranjeros que cursan estudios en centros del área metropolitana, pero no los universitarios catalanes que estudian fuera.
En sostenibilidad, el semáforo es ámbar en la concienciación de recogida selectiva de residuos (a pesar del aumento de los últimos años, aún el 72% no se recoge de manera selectiva), y también en calidad del aire (con un nivel de 49, cuando a partir de 50 se considera bueno). En cambio, el semáforo es rojo en movilidad de mercancías y crecimiento económico, indicando una saturación de las infraestructuras actuales para permitir un mayor crecimiento. Muchas cosas quedan por mejorar. Es la finalidad del PEM: conocerlas, valorarlas y proponer acciones que permitan superar las debilidades existentes y convertirlas en oportunidades.
JORDI Suriñach. Codirector del Grupo de Investigación AQR de la Universidad de Barcelona.
