El catedrático de Economía, José Manuel Agüera Sirgo, destaca el papel de los sindicatos en la crisis, pero critica la gestión de las ayudas mineras, de Lucía Cortina en La Nueva España
Agüera: «Los fondos deberían haberse destinado a crear puestos de trabajo».
El catedrático de Economía destaca el papel de los sindicatos en la crisis, pero critica la gestión de las ayudas mineras.
Pola de Laviana.
«La administración de los fondos mineros tendría que haber sido regional e ir enfocada a fines industriales». Ésta fue la conclusión a la que llegó el catedrático de Economía de la Universidad de León el gijonés José Manuel Agüera Sirgo, durante su intervención en el Curso de Extensión Universitaria que se celebra durante toda la semana en Pola de Laviana. El profesor considera que en la gestión de las subvenciones del Plan de la Minería hubo una «excesiva participación de los ayuntamientos», en detrimento de una gestión a nivel regional en la que, a su juicio, «se debería haber intentado crear empleo y mejorar las comunicaciones en la región».
Agüera Sirgo participó en el curso para presentar una imagen diacrónica del papel sindical durante los períodos de crisis en la siderurgia y minería asturianas. Puso especial énfasis en el importante rol de los sindicatos en las negociaciones por las prejubilaciones para los mineros y elogió su papel frente al de los sindicatos de la siderurgia, de los que criticó la falta de una actitud firme en la lucha por la reconversión del sector.
Sin embargo, en lo referente al destino de los fondos, señaló que «aunque los sindicatos mineros lograron importantes beneficios para las Cuencas, lo que es más cuestionable es su aplicación, que, bajo mi punto de vista, no fue la correcta, ya que este dinero debería haber sido destinado a hacer frente a los problemas industriales de Asturias y no tanto al sector servicios».
El campus de Mieres es, bajo su punto de vista, uno de los grandes errores en la gestión de los fondos, pues, según explicó, se trata de «un complejo que aporta muy poco a la localidad con una población tan pequeña como la de Mieres y que, además, ha resultado costosísimo». Agüera Sirgo añadió que «en las Cuencas debería haberse hecho algo con una obra civil menos importante» y puso como ejemplo el proyecto «Soft computing», que, financiado por Cajastur, «atrae investigadores, lo que es fundamental para el desarrollo industrial y además los costes son mucho más bajos que en proyectos como el del campus», explicó.
Otro de los errores que advierte en la administración de los fondos mineros es que ésta debería haber sido eminentemente regional. Agüera acusa una gran participación municipal en la gestión de los mismos y señala que otro de los campos a los que tendrían que haber sido destinados es a la mejora de la red de comunicaciones del Principado.
El catedrático en Economía y experto en el sector de la siderurgia explicó que, de haber sido los sindicatos mineros los encargados de gestionar el campo siderúrgico asturiano, «la reconversión no se habría hecho como se hizo, ya que de lo que se trataba era de resistir para conseguir unos objetivos». Agüera explicó a los participantes en el curso que el grave error de la siderurgia española ha sido fomentar la creación de miniacerías en lugar de optar por la fusión y apostar por empresas grandes del acero como Ensidesa, cuya privatización describe como «uno de los errores más graves de este sector».
Ejemplificó su teoría señalando que «hoy la parte de Arcelor cuenta con un número aproximado de 9.000 trabajadores para producir y transformar acero, mientras que la siderurgia alemana, que fue fusionándose hasta crear una sola empresa, emplea aproximadamente a unos 80.000 trabajadores siderúrgicos, aunque la compañía tiene más de 300.000 obreros en su plantilla». Agüera considera que los sindicatos de la siderurgia «tampoco estuvieron listos en la fusión de Arcelor y Mittal, ya que no hubo ninguna estrategia sindical para pedir la participación pública».
No dudó de hablar de «crisis generalizada de los sindicatos» cuando una de las participantes del curso quiso conocer su opinión acerca del hecho de que plantillas como la de Menasa o en su momento de Duro Felguera prefirieran realizar sus reivindicaciones a través del comité de empresa en lugar de las centrales. La razón de esto se debe a que «no han tenido capacidad para sindicar a trabajadores precarios y, por tanto, son incapaces de encontrar soluciones para ellos», señaló.
