El presidente del PP, Mariano Rajoy, transmitió ayer a los dirigentes de su partido, en la reunión del Comité de Dirección, que deben hacer dura oposición al Gobierno por la muerte del soldado español durante un ataque premeditado contra nuestras tropas en Afganistán. No criticar la presencia de los soldados españoles allí, sino la forma en que el Ejecutivo ha ocultado a la opinión pública la verdadera razón de la misión española en el país afgano.

El PP recuerda que ha respaldado en todo momento el envío de tropas a Afganistán. En julio de 2004, Rajoy aseguró en el Congreso “que la decisión de enviar tropas a Afganistán es buena” y que “si yo estuviera en el lugar del señor Rodríguez Zapatero, hubiera tomado la misma decisión”.

“Vamos a refrendar la decisión del Gobierno. Vamos a hacerlo porque el Partido Popular quiere que España esté presente en el mundo, que asuma sus responsabilidades en primera línea y que lo haga con orgullo y con convicción, sin aspavientos desde luego, pero también sin complejos. Vamos a refrendarla porque deseamos que España sea fiable y previsible, de modo que los demás puedan saber a qué atenerse con nosotros”, indicó.

Lo que critica el PP es que Zapatero haya ocultado la verdad de la misión española para no perder el respaldo de sus socios “Ocultó usted deliberadamente la realidad para que esta Cámara accediera a su petición”, señaló Rajoy, “faltó usted a la verdad por omisión para que algunos no le dejaran abandonado” (21 de septiembre de 2005). Un argumento que ayer reiteraba el secretario general del PP, Ángel Acebes, en su comparecencia ante los medios tras la reunión del Comité de Dirección del partido.

En julio de 2004, Rajoy ya acusó a Zapatero de ocultar la intención de enviar tropas a Afganistán (“Durante toda la campaña electoral jugó sucio y ocultó hipócritamente a los españoles que tenía decidido enviar a Afganistán el mismo número de soldados que retiró de Iraq”) y de ‘no’ reconocer que se trataba de una operación arriesgada. “Deseo que tras el debate, y así lo pido a la Cámara, esta ratifique el acuerdo de mi Gobierno de enviar contingentes militares en misión humanitaria a Afganistán y a Haití”, señaló el pasado mes de julio de 2004 el presidente del Gobierno.

Armados hasta los dientes para poner tiritas a los niños

Rajoy le dijo entonces que “oyéndole piensa uno que enviamos tropas armadas hasta los dientes para poner tiritas a los niños, dar de beber al sediento y ayudar a las ancianitas a cruzar la calle, y no es eso”, continuó, “enviamos nuestras tropas a una zona de alto riesgo, en la que operan los talibán y Al Qaeda, en la que hay 100.000 hombres armados a las órdenes de los señores de la guerra; una situación de guerra en la que se trata de celebrar unas elecciones”.

Ya en septiembre de 2005, durante la comparecencia del presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para explicar las circunstancias en las que se produjo el trágico suceso en el que fallecieron 17 militares españoles en Afganistán, Rajoy lamentó que el Gobierno ocultara que “estamos luchando contra el terrorismo”. Por ello, instó a Zapatero a que reconociera que “nuestras tropas están luchando contra ese enemigo, contribuyendo al esfuerzo internacional para derrotar al terrorismo”. “Usted no se lo ha dicho a la opinión pública española. No lo ha reconocido ante los ciudadanos y no lo ha hecho hasta ahora porque temía que a lo mejor una parte de los que en su día le votaron le abandonasen”, señaló.

Ayer, Acebes recordó que un soldado español “ha muerto en un acto de guerra tras una decisión del Gobierno de España de enviarle a este lugar”. Por ello, el PP espera que “haya un funeral de Estado, con todos los honores, con todo el rango y con toda la relevancia que un soldado del ejército español merece, habiendo muerto en una acción de combate de estas características”. “Debemos de estar muy orgullosos del trabajo que están desarrollando los miembros del ejército y de los riesgos que asumen, pero para ello es necesario que los ciudadanos conozcan la verdad”, indicó.