Richard Davies, Consejero del Gobierno de las Islas Malvinas, publicó en Clarín un artículo en el que adjudica a las autoridades y el pueblo argentinos la responsabilidad en sostener históricamente derechos sobre el archipiélago, como causa del conflicto actual entre Londres y Buenos Aires.

La postura de Davies no es coherente ni con la historia, ni con el Derecho Internacional Público ni con la verdad. Davies hace énfasis en que la recuperación de la soberanía argentina sobre las Islas configuraría un verdadero acto de anexión, sojuzgando los derechos de los isleños y violentando su forma de vida.

El argumento es falso, porque parte de una premisa inválida: no se trata de pacíficos habitantes que eligieron libremente un sitio del planeta donde desarrollar un estilo de vida ahora amenazado por una potencia feroz, sino que la Cuestión Malvinas refiere a una población foránea que habita un territorio usurpado.

El silogismo de Davies conjuga argumentos racionales (la autodeterminación es un derecho), con derivaciones inválidas para la lógica formal (la usurpación no otorga derechos), olvidando aviesamente datos clave (como mencionar la permanencia de los isleños sin destacar los reclamos argentinos), lo que hace que el principal argumento jurídico kelper sea nulo: esto es, el intento de adquirir derechos por ocupar efectivamente, dado que siempre hubo reclamos ("la aquiescencia no es pacífica").

Supongamos que una persona ingresa en su casa y luego de un tiempo, a pesar de sus reclamos por recuperarla, se encariña con los muebles o las plantas. Usted insiste en su devolución, le pide negociar alternativas, lo emplaza en instancias bilaterales y colectivas, pero el usurpador niega todo durante años y luego alega que ya es tarde para negociar.

La estrategia de Davies es inteligente: convertir a la Argentina en un país con imagen de anexionista prepotente, articulando el actual reclamo con la percepción de la militarización del conflicto por parte de la última dictadura militar. Pero es falso: Malvinas significa mucho más que la guerra y que la dictadura militar. A Malvinas no la reclaman solamente sectores retrógrados y militaristas. Malvinas es también un reclamo de los sectores progresistas y democráticos de nuestro país, de América latina y de buena parte de los miembros de las Naciones Unidas.

Jorge Argüello. Diputado Nacional

http://www.clarin.com/diario/2006/06/30/opinion/o-02502.htm
Copyright 1996-2006 Clarín.com - All rights reserved.