Leo con desgarro los argumentos que la alcaldesa Felgueroso establece acerca de un artículo mío sobre Izar. Leo argumentos «ad hominem», es decir, dirigidos, no contra mis opiniones, sino contra mi persona, mediante descalificaciones. Por ejemplo, habla la Alcaldesa de falso paternalismo, frivolidad, particulares obsesiones, mala fe, ignorancia, resentimiento, demagogia, confusionismo, maniqueísmo, apagador de incendios con gasolina, juez y parte, demonizador... Nunca había recibido una invectiva tan iracunda, y me entristece que provengan de una autoridad política a la que siempre he considerado -y lo he puesto por escrito- una gran dama.
Leo también en el texto de la Alcaldesa el argumento del «hombre de paja» -variante del «ad hominem»-, consistente en deformar las tesis del contrario antes de atacar. Dice Felgueroso que «no se salva Izar cerrando el acuario», cosa que yo jamás he afirmado.
Leo asimismo argumentos «ad verecundiam», o apelación a la reverencia, es decir, ¿cómo es posible que sea yo tan osado al criticar a un Ayuntamiento que «está trabajando por la ciudad en todos los frentes»? Esto me recuerda aquella frase de «El Padrino III»: «El Papa, el mismísimo Santo Padre ha bendecido hoy al señor Corleone; ¿es usted más listo que el Papa?».
Todos estos argumentos que utiliza la Alcaldesa -y algún otro- son los denominados seudoargumentos, o falacias, contra las que ya combatían los griegos, inventores de la lógica y de la democracia. Son todas ellas falacias predemocráticas, que algunos tratadistas de la argumentación denominan en el presente «lenguaje de la intransigencia», opuesto al debate público democráticamente amistoso.
Lo sé, y lo predico, porque en efecto, como dice la Alcaldesa, imparto clases de prensa y una de las asignaturas a la que más tiempo he dedicado ha sido precisamente la de Argumentación Periodística.
Dice también la Alcaldesa que «no sirve a la ciudad un informador que desinforma». Distribuir carnés de periodista es también una costumbre predemocrática.
Vigile su época y sus argumentos.

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