La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

26 Junio 2006

Una semana decisiva, de Pablo Sebastián en Estrella Digital

La negociación con ETA está a punto de comenzar y son muchos los españoles que hoy se preguntan si se puede abrir estas conversaciones haciendo dejación de la legalidad y sin un gran consenso político que permita una nueva realidad social que arrope en todo al Gobierno, o si el fin de la paz, y la oportunidad que se presenta, justifica lo demás y el deseo del presidente Zapatero de avanzar sin más dilación.

No hay vuelta atrás ni posible aplazamiento, la negociación oficial entre el Gobierno y ETA está a punto de comenzar y todo está preparado entre las dos partes y el equipo de intermediarios internacionales que, a lo largo de más de un año, han pactado en secreto las líneas maestras y los elementos cruciales de este encuentro que para unos conducirá a la paz y a una nueva situación política en el País Vasco y para otros al final pactado de la violencia terrorista a cambio de medidas de gracia para los presos etarras.

Sólo falta, para el inicio formal de la negociación, que el Congreso de los Diputados, seguramente con la oposición del PP, le otorgue esta semana al presidente Zapatero la autorización de la Cámara para que sus representantes se sienten con la cúpula de ETA en una reunión que se considera histórica y que muchos observadores califican como la más importante oportunidad para pactar el fin de ETA.

Puede que así sea y que el nuevo marco favorable a un acuerdo final se deba a la acción decisiva de los últimos gobiernos del presidente Aznar, que acorraló a ETA, así como a la presión internacional tras la irrupción de Al Qaeda como primera fuente de terror en todo el mundo tras los espectaculares y mortíferos atentados de Washington y Nueva York, que luego se extendieron por Madrid y Londres, eliminando de los gobiernos y de las sociedades de las democracias de Occidente cualquier resquicio de comprensión hacia los llamados “movimientos nacionales de liberación”, como pudo ocurrir años atrás con ETA en Francia, o con el IRA en Estados Unidos.

Se dan, pues, las mejores circunstancias y el Gobierno de Zapatero avanza decidido en pos del llamado proceso de paz siguiendo un calendario y un procedimiento ya pactado que, de momento, no tiene vuelta atrás, cosa que no parecen haber entendido el PP ni los medios de comunicación que piden un aplazamiento ante las inquietantes noticias que han surgido sobre la reciente actividad de ETA, a la vez que solicitan la recuperación previa del consenso entre el PSOE y el PP.

Es demasiado tarde porque en la Moncloa está todo en marcha y decidido, y aunque reconocen los problemas aparecidos en torno al impuesto revolucionario, a los desafíos de los etarras en el juicio de Miguel Ángel Blanco, a las acciones intermitentes de la kale borroka, a la presencia pública e ilegal de Batasuna y sus exigencias políticas y a las protestas de las víctimas del terrorismo y del PP, aunque todo esto es así, nadie ni nada impedirá al Gobierno de Zapatero abrir la negociación antes de finales de mes, que es la fecha ya pactada con ETA. Ni siquiera la detención en Francia y en España de los jefes del comando extorsionador ha provocado la menor duda por parte de los “capos” de la banda, a sabiendas una y otra parte que estos incidentes de recorrido eran posibles y no debían interferir en el proceso.

Aunque está claro que no se pueden homologar las posiciones de partida entre los que practican la violencia y los demócratas, de ahí la indignación que produce en el PP y en amplios sectores de la sociedad la vista gorda o dejadez calculada que el Gobierno está haciendo en el ámbito de la legalidad, donde el juez Marlaska ha interferido los planes de desidia o brazos caídos del fiscal general, Pumpido.

El presidente Zapatero, que es desde luego quien tiene más información, pide un aval ciego al conjunto de los españoles y al primer partido de la oposición, porque él tomó por su cuenta la decisión de abrir las negociaciones y ha establecido unos compromisos de los que no se puede desdecir, como lo recordaba ETA en su último comunicado. ¿Qué hacer? Pues, de momento, esperar y estar vigilantes para evitar más rupturas del marco legal y cualquier concesión política, a sabiendas que, una vez arrancado el proceso, van a llegar unos momentos en los que el Gobierno a solas no podrá avanzar más y entonces o recupera el consenso o el adelanto de las elecciones no se hará esperar.

servido por caffereggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera