El ex consejero Carretero acusa a la dirección del partido de «debilidad» y «alejamiento» de las bases y exige una reunión extraordinaria.
Es tiempo de elaborar listas electorales en todos los partidos catalanes. Aunque el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, aún no ha convocado oficialmente los comicios de otoño, ni ha adelantado una fecha, las formaciones políticas ya se preparan para la batalla. En Esquerra Republicana de Catalunya, inmersa en un proceso de diálogo interno tras los acontecimientos de los últimos meses y el resultado del referéndum del Estatuto, la composición de las listas para las elecciones autonómicas puede dar muchas pistas de la estrategia con la que prepara el futuro del partido.
Fuentes cercanas a la formación independentista afirman que Joan Ridao, actualmente portavoz en el Parlamento catalán, es un firme candidato a encabezar las listas del partido en las próximas elecciones generales, que, si Zapatero agota la legislatura, se celebrarían dentro de algo menos de dos años.
Ridao, que formó parte de la delegación del Parlamento catalán que negoció el Estatuto en el Congreso y en el Senado, causó muy buena impresión durante aquel trámite. Ponente principal de su partido en la redacción del texto y reconocido experto en Derecho Constitucional, su labor en Madrid sorprendió a muchos. Incluso la diputada del PP Soraya Sáenz de Santamaría elogió su labor. Por ello, Esquerra se estaría planteando que encabece la próxima delegación republicana en la capital española.
Lo haría en detrimento de Joan Puigcercós. Según las mismas fuentes, el secretario general de ERC podría hacer tándem con el presidente del partido, Josep Lluís Carod-Rovira, y formar parte de las listas independentistas a la Generalitat. Mientras que Carod encabezaría la candidatura de Barcelona, Puigcercós, natural de Ripoll, haría lo mismo en la de Girona.
Entretanto, el ex consejero Joan Carretero, que ya puso en serios apuros a Maragall cuando calificó a Zapatero de «españolista demagogo» y a Carod cuando encabezó la rebelión de las bases de Esquerra que terminó por convencer a la dirección de pedir el no al Estatuto, amenaza con provocar otro terremoto en el partido. Un día después del referéndum, Carretero firmó, junto con otros ocho dirigentes de ERC, un manifiesto en el que promueve la celebración de un congreso extraordinario destinado a «renovar la dirección» de la formación y a cambiar su línea política.
Además de asegurar que la abstención en el Senado en la votación del Estatuto «favoreció los intereses de los partidos del sí», acusa a la dirección republicana de «debilidad», «seguidismo» y «alejamiento» de la dirección con respecto a las bases. Carod-Rovira se apresuró ayer a decir que la convocatoria que defiende Carretero no le parece «ni sensata ni acertada».
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