El sector lechero catalán está de enhorabuena. Todo parece indicar que finalmente este año el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación optará por que las comunidades autónomas gestionen hasta el 80% de la cuota aportada por los ganaderos de su propia comunidad, mientras el 20% restante lo repartirá el Estado según "criterios sociales". Este acuerdo, que todavía no es definitivo y tiene la oposición del sector gallego, se alcanzó el pasado día 12 durante la última conferencia sectorial.

Josep Alsina, responsable del sector de la ganadería del sindicato agrario Unió de Pagesos (UP), considera que "el acuerdo supone un avance considerable respecto a la situación del año pasado, cuando la totalidad de la cuota y los criterios fueron definidos por el Estado". Con el anterior plan, en el que el Estado gestionaba el 100% de la cuota, Catalunya perdió 26 millones de kilogramos de cuota y ahora, según Alsina, "con el nuevo acuerdo se debe hacer un esfuerzo para conseguir un retorno superior al 20% de cuota estatal que permita compensar la pérdida del 2005".

"Lo importante - para el sindicalista de UP- es que este año no perdamos más cuota. Lo ideal hubiese sido que las comunidades gestionasen el 100% de su cuota, así nos aseguraríamos no perder, pero el acuerdo alcanzado nos es satisfactorio". En el plan del 2005 Galicia fue la gran beneficiada al ganar un 8% de cuota.

Por otro lado, el sindicato Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) es reacio a este acuerdo al considerar que "se regionalizan las cuotas".

Para Román Santalla, secretario de ganadería de UPA, "la cuota debería ir a parar a todo aquel ganadero que quiera continuar en la actividad y se tendrían que repartir las cuotas teniendo en cuenta el número de empleados y el tamaño de la explotación. Así Catalunya, por ejemplo, saldría beneficiada".

En la misma dirección se muestra la Federación de Empresarios Productores de Leche (Prolec). Carlos Gil, director general de la federación, afirma que "el acuerdo provocará importantes agravios comparativos entre los ganaderos de las distintas comunidades autónomas". Por su parte, Prolec cree que lo mejor "es el cese del intervencionismo estatal y la apertura del libre mercado de compraventa y alquiler de cuota entre los ganaderos. Sólo así se mejorará la competitividad y la productividad de las explotaciones". Por otro lado, Carlos Gil cree "improbable que Catalunya consiga ganar cuota con el sistema de gestión autonómico".

Para el director general "es imprescindible que se abra el mercado de las cuotas" para mejorar la situación del sector y para estar preparados para el 2015, año en que previsiblemente desaparecerá a nivel europeo el sistema de cuotas.

Por otro lado, el pasado mes de abril se abrió un nuevo plan de abandono al que se adhirieron 119 explotaciones en Catalunya (35.996 toneladas de cuota) y 2.040 explotaciones a nivel estatal (269.536 toneladas). Con este nuevo plan de abandono son ya 7.003 explotaciones las que han abandonado la actividad en un año (un 19% del total).