La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

9 Junio 2006

La ‘hoja de ruta’ de ETA-Zapatero exige una respuesta contundente: ¿cabe la desobediencia civil?, de Federico Quevedo en El Confidencial

No se quién se ha creído el presidente Rodríguez cuando se permite el lujo de impartir certificados de democracia y lecciones de responsabilidad, pero al menos ha destapado, definitivamente, la careta que ocultaba su rostro despótico. Afirma, sin tapujos, que la obligación del PP, “con España y con la Democracia es entenderse con el Gobierno”. Quién se ha creído: ¿Dios? ¿Hasta qué punto alcanza su talante totalitario que nos mira a todos como sumisos esclavos del pensamiento único? ¿Dónde están el derecho a la discrepancia, la libertad de conciencia? ¿Dónde caben la opción crítica, la obligación moral que todo ser humano tiene de huir de cualquier clase de sometimiento? ¿No existen la alternancia ni la libertad de elección en su particular visión del poder?

Es obvio que no, que su único motor de movimiento político es la exclusión. Y en eso coinciden él y la izquierda radical y totalitaria que conforma el entorno de ETA-Batasuna. Por eso prefiere a la pandilla de canallas antes que al PP. Por eso su ‘hoja de ruta’ coincide con la de ETA-Batasuna en la desaparición de la oposición democrática de la escena política. Por eso su pacto con ETA es una nueva versión del Pacto del Tinell, una versión sellada, esta vez, con la sangre de las víctimas. Los socialistas han estrechado la mano de la bestia, y tan es así que hasta el órgano oficial de la mafia terrorista lo reconoce con esa imagen gráfica y contundente que representa la rosa del PSOE rodeada por la serpiente de ETA: se puede decir más alto, pero no más claro.

La ‘hoja de ruta’ de ETA-Zapatero implica, entre otras muchas cosas, abrir la puerta de atrás del Estado de Derecho para que el ilegalizado entorno político de la banda tenga su reconocimiento jurídico-oficial, al tiempo que se expulsa por la puerta de enfrente a una parte importante de los demócratas hasta situarlos en las postrimerías de la legalidad, en los aledaños de la marginación, en la intemperie de una Democracia desvirtuada por la ambición de poder de Rodríguez, que busca un rédito electoral a través de una peligrosísima maniobra con la pandilla de canallas de ETA-Batasuna. Rodríguez estampa su firma en las facturas que ETA-Batasuna –cuyo entorno mafioso se permite, incluso, ponerle plazos al Estado de Derecho- le reclama para obtener, a su vez, las concesiones necesarias que le permitan obtener una holgada mayoría en las elecciones de otoño de 2007, fecha a la que tiene intención de adelantar las generales. Su argumento es que sólo él puede darles lo que piden.

Pero Rodríguez es plenamente consciente de que la mayoría de los ciudadanos están en contra de pagar precios políticos por la paz, y de que cuando llegue el momento en el que ETA quiera cobrarse las facturas firmadas, tendrá que decirles a los asesinos que no hay fondos, y estos, cuyo negocio no es otro que la extorsión y su objetivo el poder y nunca van a cejar en la obtención del mismo, volverán a hacer lo único que saben hacer: matar. Y en medio de ese juego entre pillos, los ciudadanos de bien, los demócratas, observamos atónitos como se entrega nuestra vida y nuestra libertad a la pandilla de canallas.

¿Tienen cabida la reacción, la protesta, la negativa a permitir la entrega humillante de la Nación y todo lo que conlleva la esencia de la democracia a los terroristas? Sí. Mañana será un día clave para que la sociedad civil demuestre que no está dispuesta a tragar con la ambición totalitaria de ETA-Zapatero, ni a seguir su particular ‘hoja de ruta’. Queremos saber la verdad, y no sólo la verdad del 11-M, sino la verdad de los propósitos de Rodríguez. Estos días el presidente ha demostrado que no cree en la libertad, que no le gusta, que la desprecia y desprecia la discrepancia democrática. Pero nada mejor para combatir el totalitarismo que ponerse delante de una fotografía de Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP en Érmua asesinado por ETA, y mirar esos ojos que encierran la amargura del dolor y la esperanza de la libertad.

En el País Vasco ha vuelto el gulag, los demócratas son acosados por la izquierda radical y por quienes quieren pactar con ellos a cambio del poder. No hay libertad para Rosa Díez, ni para Mayte Pagaza, ni para Gotzone Mora, ni para María San Gil, ni para millones de demócratas que se niegan a doblegarse ante el pensamiento único y la espiral de violencia desatada por la serpiente que rodea la otra rosa, la rosa del PSOE. Por eso, esta vez, Rosa, Mayte y Gotzone estarán mañana en Madrid, aunque eso les cueste la postergación y el arrinconamiento entre sus compañeros de partido, que es así como entienden la libertad.

¿Cabe algo más? Sí. No ahora, pero sí en adelante si la negociación entre los socialistas y Batasuna, si la ‘hoja de ruta’ de ETA-Zapatero, tienen consecuencias jurídicas. Se entiende por desobediencia civil el derecho legítimo de toda persona a negarse, de forma pacífica e individual, al cumplimiento de aquellas leyes o disposiciones que violenten su conciencia. No se trata de nada que no se haya experimentado ya, con anterioridad, en campañas en pro de los derechos civiles. Entre los grandes defensores de la desobediencia civil se encontraron Bertrand Russell, Gandhi o Martin Luther King. John Locke teorizó sobre la desobediencia civil y los grandes filósofos de la democracia liberal apostaron por esta forma de resistencia de la sociedad civil ante los abusos de los gobernantes cuando estos transgreden las leyes básicas del Estado de Derecho. Y eso es, exactamente, lo que puede acabar haciendo Rodríguez en su acuerdo con ETA si sigue las directrices de la ‘hoja de ruta’ que se han marcado juntos.

El filósofo Habermas, muy citado por la izquierda, reconoce en la desobediencia civil la forma más responsable de incumplir una ley en democracia, y afirma que su existencia sería una prueba del grado de tolerancia y salud de una democracia avanzada y dinámica. No se trata, por lo tanto, de dejar de pagar impuestos ni de ninguna forma de objeción fiscal, sino, simple y llanamente, de negarse al cumplimiento de aquellas leyes y normas derivadas de la negociación con ETA, e incluso de la acción civil contra su establecimiento por la vía del recurso a la Justicia como último baluarte en la defensa de la libertad y de la democracia. Y se trata, también, de exigirle al PP un compromiso para que cuando llegue al poder derogue toda norma jurídica aprobada como consecuencia del pacto entre ETA y el PSOE.

Vivimos, aunque algunos de ustedes, amables y críticos lectores, no quieran reconocerlo, uno de los momentos más graves de nuestra corta historia democrática. Es cierto que, en virtud de una situación económica que vive de la inercia de la gestión anterior, la sociedad tarda en percibir los desequilibrios que pueden amenazar peligrosamente su futuro. Pero también es cierto que si no remediamos ahora el camino de desestabilización que ha emprendido Rodríguez, cuando queramos ser conscientes del declive que comporta será demasiado tarde.

Es necesario que la sociedad civil reaccione, se movilice, y actúe de despertador del resto de los ciudadanos que todavía no son capaces de ver los peligros de un gobernante que se ha erigido en una especie de salvador universal, de bienaventurado cósmico, pero que encierra tras su beatífica sonrisa una ambición totalitaria que le lleva a no reparar en ninguna lección moral o ética a la hora de lograr la permanencia en el poder. Mas bien, al contrario, pretende el desmoronamiento moral de la sociedad como fórmula precisa de obtención de sus objetivos, y por eso, porque actúa desde la carencia de principios y de comportamientos éticos, no tiene ningún pudor en acudir a la trampa y al engaño, y en pactar con quien haga falta, incluida ETA-Batasuna, para lograr la perpetuidad en el ejercicio del poder. Algunos lo vimos desde hace tiempo. Otros empiezan a verlo ahora. Más vale tarde que nunca.

servido por caffereggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera