No es un grito futbolero. Es lo que está poniendo en práctica el PP respecto al PSOE, en el ipurdi del nacionalismo, lo que nos ilustra que no está tanto contra el llamado debate territorial, sino buscando ocupar el poder que todavía hoy consideran se les quitó en base al atentado del 11-M. No se dan cuenta que el 11-M cristalizó un sentimiento y ante el cúmulo de mentiras y despropósitos, la gente, el pueblo soberano, les mandó a la oposición.
Y ahí está Inocencio Arias, que de Inocencio solo tiene el nombre diciendo que es una víctima de la guerra de Irak. Menudo sinvergüenza. Desde el consulado de California, ricamente, anda diciendo tonterías este tipo que hizo el papelón más sucio de esa guerra cuando logró que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenara a ETA por un atentado que no había cometido y hoy es el día en que ese inmenso estropicio no ha sido limpiado. Bueno, pues el tal Inocencio acaba de publicar un libro en que cuenta todas estas cosas desde la más absoluta impunidad.
Vemos también hoy con que tranquilidad se habla de la muerte de Al Zarqaui que no dudo que no hubiera sido un criminal pero impacta la frialdad con la que se cuenta el hecho como botín de guerra sobre como se lo han cargado. Una cosa es que lo hagan y otra que lo proclamen como un éxito del género humano. Todavía me siguen impresionando estas cosas.
Lo que no me impresiona nada es la caradura de Batasuna. Hoy, viernes 9, en Gara ponen en la mesa las bases y calendario para el preacuerdo. Lo dijo Arnaldo Otegi y este periódico le llama “portavoz abertzale”.
En la cena que conté con Gerry Adams el miércoles en Madrid le dije que eso del diálogo político estaba muy bien pero qué pensaba cuando de ese diálogo no saldrá el cien por cien de lo que quiere Batasuna-ETA. ¿Se levantarán y se irán? ¿Volverá ETA a la lucha armada? ¿Seguirán desde su 12% hablando en nombre de todo el pueblo vasco? Yo creo que más que las Mesas y las camillas el nudo godiano está ahí, en saber si lo que se acuerde entre todos será admitido por ETA-Batasuna, o sólo hay que hacer lo que quieren ellos.
Como era de esperar y tras las loas al PSE, vino el “A por ellos”, contra el PNV de Otegi que realizó una lectura muy crítica de la actuación del PNV, cuyo objeto es, según Otegi, sacarse la misma fotografía que Artur Mas en Catalunya. No obstante, apostilló que las dificultades de los jeltzales para llevar adelante esta estrategia radican en que “la sociedad no está pensando en un nuevo estatuto, tiene el partido dividido y aprobó con nuestros votos el plan del lehendakari, cuyo preámbulo habla de pueblo y derecho a decidir”.
Uno de los asistentes se interesó por el número de mesas. Otegi reiteró en este punto que su formación apuesta por una única mesa sin exclusiones. “Se habla de tres mesas, pero nadie nos lo ha planteado directamente. Se hacen debates a través de los medios”, criticó, él que no para de hacer lo mismo.
Y ¿qué tenemos frente a esto? Pues la declaración de Patxi López de que van a reunirse con ellos, tras mirarse a los ojos ¡Cuánta cursilería!, pero no les van a ofrecer nada. ¡Y tanto lío para esta cuestión! Pero, eso si, todos los santos días dándole vueltas al molinillo. Menos mal que nos viene el Mundial. ¡A por ellos, OE!

Escribe un comentario