Rajoy rompe toda relación con el Gobierno y Gotzone Mora sonroja a sus compañeros socialistas, de Federico Quevedo en El Confidencial
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, rompió ayer toda relación con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo hizo en la Tribuna del Congreso de los Diputados, consciente de la solemnidad del momento. Y lo hizo a la vista de la nueva etapa que quiere iniciar Zapatero en lo que el Ejecutivo llama proceso de paz, y que no es otra que el diálogo con la ilegal Batasuna a través de los socialistas vascos, y antes de verificar la voluntad de ETA de disolverse y dejar las armas.
“Señoras y señores diputados –comenzó Rajoy-, mientras esta ignominia no se rectifique, entenderemos que el señor Rodríguez Zapatero desea arruinar toda posibilidad de entendimiento con el Partido Popular”, afirmaba el líder del PP, para añadir a continuación que, “en consecuencia, el Partido Popular (...) rompe toda relación con el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero, le retira el apoyo que le venía prestando y pondrá todo su empeño en que no se consume lo que consideramos un grave atentado contra el orden jurídico, la legalidad democrática, el Estado de Derecho y la seguridad de los españoles”.
Rajoy dejaba la puerta entreabierta a la rectificación de Zapatero, es decir, a la desautorización de la reunión del PSE con Batasuna para volver a recomponer el consenso, pero fuentes del PP reconocían ayer a este diario que “es muy difícil que eso se produzca, y Rajoy tampoco puede desdecirse de su intervención de hoy porque se le echaría encima el partido”. Los diputados del PP comentaban en privado que la decisión de su líder era muy arriesgada, “pero la única posible en este escenario”.
Zapatero recuerda la tregua del 98
En principio, no estaba prevista ayer la intervención del presidente del Gobierno, ya que se trataba del último pleno del Debate del Estado de la Nación en el que se iban a votar las resoluciones de los grupos. El PP había presentado una, entre otras muchas, sobre terrorismo, en la que pedía que no se pagara ningún precio político a ETA ni se dialogara con Batasuna, que motivó la intervención de Rajoy. Desde primeras horas de la tarde, sin embargo, corrió el rumor de que Zapatero cerraría el debate, como así fue.
Lo que no hizo –y en algún momento se pensó que podría hacerlo- fue pedir el aval para hablar con ETA, sino que se dio un tiempo –se fijará ese pleno para el 21 ó 22 de junio- con el fin de recuperar el consenso que fue, precisamente, de lo primero que habló, para luego recordarle a Rajoy cómo su partido respaldó a Aznar en sus contactos con ETA durante la tregua del 98, y recordar al PP que ellos también usaron el término proceso de paz que ayer fue denostado por Rajoy en su primera intervención.
Zapatero reprochó en repetidas ocasiones a Rajoy la ‘ruptura’ anunciada ayer por el líder del PP. “Lo que no merece la paz ni el diálogo es que se rompa nada entre los demócratas”, afirmó el jefe del Ejecutivo. En su segunda réplica a Rajoy, mirado al presidente del PP, añadió que “yo no estoy sujeto a su ley, que es la ley del embudo”, para añadir que “los ciudadanos esperan que trabajemos juntos y arrimemos el hombro”.
Rajoy no fue menos contundente en su segunda intervención que en la primera, y tras recordar a Zapatero que se sentaba en los bancos del PSOE en los tiempos de los GAL –un argumento que el líder del PP no había usado nunca hasta ahora-, acusó a la Fiscalía del Estado de actuar como “abogado de los miembros de ETA-Batasuna”, y recordó al presidente que él le había apoyado para lo mismo que el PSOE apoyó a Aznar, “que ni negoció ni puso en tregua al Estado de Derecho”.
Gotzone ‘sonroja’ a sus compañeros socialista
El debate de ayer que, en condiciones normales, debería haber pasado sin pena ni gloria a los anales de parlamentarismo y a los de esta legislatura, se convirtió, sin embargo, en uno de los más importantes de estos últimos años. Fue el debate de la ruptura definitiva entre los dos grandes partidos, llamados a gobernar alternativamente el país, y tuvo unos testigos de excepción en las tribunas de invitados: el presidente de la Asociación de Víctimas de Terrorismo, Francisco José Alcaraz, y la concejala socialista Gotzone Mora, así como otros miembros de la AVT.
Y hubo ‘bronca’. Para el próximo sábado, la AVT y otras 20 asociaciones han convocado una concentración en Madrid contra la negociación con ETA, y ayer querían estar presentes en un debate en el que las víctimas pretendían tener su propia voz... pero en el Congreso sólo la pueden tener los diputados.
La intervención de Rajoy agradó los oídos de Alcaraz y del resto de sus compañeros. No ocultaron sus caras de satisfacción cuando Rajoy afirmaba que “esta resolución no pone en peligro ningún proceso de paz. No juguemos demagógicamente con las palabras...”. Los diputados socialistas comenzaron una sonora bronca, que Rajoy cortó en seco: “No se rían, deberían avergonzarse”.
Y, sin embargo, la intervención de Zapatero no fue del agrado de ninguno de los invitados. Las referencias a las víctimas en la primera intervención de Zapatero ya fueron acogidas con gestos de desagrado por parte de los miembros de la AVT presentes en la tribuna. Pero en la segunda intervención, Rodríguez Zapatero hizo una especial mención al líder de los socialistas vascos, Patxi López, y a su dedicación a las víctimas y a la lucha contra ETA. Fue entonces cuando la concejala socialista Gotzone Mora no pudo resistirse más y dijo: “Yo soy socialista, ¿en nombre de quién hablas?”.
Los servicios de seguridad de la Cámara desalojaron entonces a los miembros de la AVT de la tribuna, gesto que fue seguido con los aplausos de todos los diputados del PP puestos en pie, mientras los desalojados enseñaban las palmas de las manos en su salida, recordando aquel gesto que se generalizó cuando el asesinato de Miguel Ángel Blanco, el concejal de Ermua del PP. Una vez fuera, Gotzone Mora no podía ocultar su indignación y, sobre todo, la tristeza que le producía verse desamparada de sus propios compañeros de partido: “Es increíble, es increíble -señalaba-. Nos han abandonado”.
