No quiero que esta sea una victoria efímera", ha declarado, nada más confirmarse su victoria, el que será nuevo presidente de Perú, Alan García. Y es que los primeros análisis de los diarios internacionales de referencia, norteamericanos sobre todo, transmiten la sensación de que el que Ollanta Humala --el candidato nacionalista-populista apoyado por el beligerante Hugo Chávez-- haya perdido no es suficiente garantía de estabilidad política para el convulso país latinoamericano. Algo de eso también ha trascendido en las opiniones de los diarios peruanos. Esto ha escrito LA REPÚBLICA: "Alan García confirma una tradición no escrita a favor del retorno al poder de expresidentes no democráticos. Pero su caso es el primero a nivel planetario de un exgobernante que condujo a su país a un proceso de hiperinflación. ... Ha sido una votación que el propio vencedor reconoce como 'prestada', pues el casi 30% de votos que suma al 25% obtenido en la primera vuelta procede de quienes entonces votaron por Lourdes Flores (candidata apadrinada por el presidente saliente, Alejandro Toledo) y por otros grupos políticos e independientes que lo prefirieron ante el temor que suscitaba el programa del nacionalista Humala ... que sale muy bien librado, con un segundo puesto que es primero en 15 departamentos, que lo sitúa como jefe de la oposición y con posibilidades muy favorables para los próximos comicios regionales y municipales. ... Ahora el país espera que Alan García sepa organizar el Gobierno de unidad nacional ofrecido y, sobre todo, que resista las presiones partidarias por copar la Administración pública que abrumaron a su anterior Gobierno".

Y esto ha dicho EL COMERCIO: "Su mandato no será sencillo. Su Gobierno tendrá que incrementar el progreso evidenciado en nuestras buenas cifras macroeconómicas y, sobre todo, tiene el deber de hacerlo llegar a enormes sectores de la población que se encuentran postrados en la pobreza más extrema. La inclusión social es, pues, la misión que deberá cumplir el nuevo Gobierno, pero esa es una tarea demasiado importante como para dejarla en manos de un partido que ha ganado con votos prestados. ... De mantenerse la injusticia de la exclusión, esta se convertirá, sin duda, en el argumento demagógico de cualquier aventurero que llegue a la política".

Y, ahora, un apunte más sobre el problema europeo de la inmigración. Y es que el portavoz de Rifondazione Comunista, la izquierda de la izquierda de la coalición de Gobierno italiana, ha dicho que los centros de acogida de los sin papeles han de ser suprimidos y que estos deben recibir un permiso de estancia, "de al menos un año" para que puedan encontrar trabajo. La sugerencia ha merecido una dura respuesta en el editorial de CORRIERE DELLA SERA, firmado por Sergio Romano: "El diputado de Rifondazione no se pregunta qué consecuencias tendría eso. No sabe, o no quiere saber, que los mercaderes de la emigración encauzarían su mercancía hacia Italia, que las costas mediterráneas son también una frontera de Schengen, que Italia tiene la obligación de controlar. ... Hay que hacer reformas, y hacer frente a las corrientes xenófobas que existen en algunos sectores de la población. Pero no se puede renunciar a los controles. ... Lo que está ocurriendo en Italia y en España demuestra que el asunto ha de ser afrontado con una perspectiva y con criterios europeos".