Cuando en esta página nos hacíamos cruces con el proyecto de construir una regasificadora -cuando todavía se discutía la conveniencia de esta instalación- como fuente de aprovisionamiento para una industria energética que ni es necesaria -ya hay abastecimiento sobrado a través de Bilbao y Ferrol-, ni crea empleo, ni deja riqueza real en Asturias, y encima es tan peligrosa que en los paises civilizados estas instalaciones se construyen mar adentro, creíamos que sólo la ignorancia podía ser el motivo por el que el gobierno asturiano se empeñaba en dirigir las inversiones públicas hacia un proyecto, tan poco útil para el interés general, y tan beneficioso para los hombres de negocios que van a conseguir tan maravillosos contratos.

En el proyecto de la regasificadora todo se oculta, y especialmente su ubicación real

Hoy tenemos muchos más motivos que antes para saber que en el Plan del Gas de Asturias no hay ningún tipo de inocencia, y sí un plan artero, basado en la ocultación de los datos a los ciudadanos, para evitar que sean conscientes de la verdad sobre los riesgos y el impacto que va a producir este proyecto sobre la vida cotidiana de mucha gente.

Ayer tuvimos jornada portuaria y gran concentración de mandamases en el puerto de El Musel, El Muselón de Gijón, tal y como ya se denomina esta monstruosa instalación que avanza en dos direcciones: una legal y debatida con la población -hacia el este- que busca el llamado banco de las Amosucas en la bahía de Gijón, y otra ilegal, oculta, que carece de declaración de utilidad pública, que no está contemplada en los documentos urbanísticos, y que ni tan siquiera ha pasado por el ayuntamiento de Carreño, en cuyo territorio está planificada esta ampliación clandestina del Muselón. Hablamos de la ampliación hacia el oeste del macropuerto, que se desarrolla imparable hacia el concejo con capital en Candás, atravesando el litoral de la castigada parroquia de Aboño, hasta llegar a la colonia veraniega de Xivares, cuyos vecinos, ajenos a esta marabunta gasística que se les viene encima, siguen cuidando y adecentando casas y calles, en un lugar que vive de espaldas al gran conglomerado fabril que ya tienen a sus espaldas.

La ampliación ilegal y clandestina de El Musel en evidencia

Los mandamases, Vicente Álvarez Areces, Paz Fernández Felgueroso y Francisco Buendía, acompañados por el presidente de la llamada Autoridad Portuaria, es decir, por el capataz del Muselón, Fernando Menéndez Rexach, visitaron la facha portuaria clandestina, en donde se preparan dos explanadas, una que se está construyendo ya, en la margen derecha de la ría, que amplía la explanada de Oligsa que es en la actualidad un parque de carbones para la térmica de Aboño, y otra que está a punto de empezar a construirse, en la margen izquierda, con el pretexto de que va a servir como cantera. En este foro de la página Asturias Verde pueden contemplar vistas de Google Earth en las que se advierte la magnitud de la ampliación prevista.

El capataz Rexach se refirió ayer, en la vista de mandamases, a esta ampliación, intentando colarla como si ya fuese una decisión publicada y debatida por los ciudadanos: Respecto a la repercusión de las obras en la playa de Peña María por el desmonte de la zona que está tras la playa para rellenos de El Musel, el presidente de la Autoridad Portuaria, Fernando Menéndez Rexach, indicó que entiende que pueda haber preocupación vecinal, pero que sólo se recibió una alegación en plazo a esa alegación, pero que el terreno ya tenía carácter industrial y se harán el estudio de impacto ambiental pertinente.

Cómo fueron colando el proyecto clandestino, a lo largo de los últimos meses

Lo cierto es que en una crónica de una reunión de la Autoridad Portuaria del pasado mes de febrero, apareció la primera referencia en prensa a este proyecto para arrasar la ladera que aún hoy en día separa a los vecinos de Xivares, por detrás de la playa de Peña María, del conglomerado inustrial de Aboño. Después, a lo largo de los meses, fuimos viendo algunas informaciones publicadas en La Nueva España, gracias a las cuales supimos que efectivamente se estaba trabajando en el comienzo de la explotación de lo que a los ciudadanos se nos vende como una cantera, y que en realidad es el desmonte para la creación de otra gran explanda. Se trata, en realidad, de la gran ampliación del puerto que en su momento avanzaba hacia el este, cuando la llamada opción 3C de los proyectos portuarios creó un gran debate en la Villa de Jovellanos que llevó a los ciudadanos a rechazarla. ¿Solución? Construir superficie portuaria hacia el oeste, hacia Carreño, pero como ya se vivieron las consecuencias de un gran debate público, ahora todo se hace a la chita callando, pues la más que probable instalación de la regasificadora en esa ampliación clandestina, va a convertir esta gran obra adjudicada por Rexach al empresario leonés Victorino Alonso, en una operación extremadamente polémica.

¿De qué se trata aquí? Rexach dijo ayer, con todo el morro, que ya pasó el período de alegaciones para Peña María, cuando en el ayuntamiento de Carreño no hay ni un papel sobre esta explotación. ¿Por qué? ¡Fíjense lo retorcido de la operación!: en realidad, esa cantera es el solar de la regasificadora que se instala en una zona portuaria que no está tramitada oficialmente, ni tiene declaración de utilidad pública ni estudio de impacto ambiental.. El solar de la regasificadora se desmonta y se prepara como si en realidad fuese una humilde cantera, otra más de esas que yacen por ahí abandonadas. Si las cosas se hiciesen de una manera legal y normal, los ciudadanos que se oponen a la regasifiicadora ya podrían alegar contra su construcción. De esta manera, como no hay nada, ni proyecto, ni ampliación, ni plan alguno, tampoco es posible alegar nada, y en el momento que esto se intente, dirán que ya es tarde y que el plazo pasó. Así se las gastan.