Ni siquiera ha esperado a que el Gobierno nombre a un sucesor.
Crisis en el Consejo Económico y Social (CES). Jaime Montalvo, su presidente, anunció ayer su renuncia irrevocable e inmediata, lo que significa que no continuará ni un día más en la institución. Ni siquiera esperará a que el Gobierno -con el visto bueno de las organizaciones empresariales y sindicales- nombre a su sucesor.
Montalvo se va harto de su provisionalidad y de la actitud del ministro de Trabajo, Jesús Caldera, que le ha hecho el vacío en los últimos meses. El mandato del presidente del CES expiró en el mes de octubre del año pasado, pero desde entonces ningún organismo oficial se ha pronunciado sobre su cese o continuidad, un hecho verdaderamente insólito desde el punto de vista institucional. Los consejeros del CES, un órgano de consulta del Gobierno sobre cuestiones sociolaborales, llegaron a plantear una queja formal ante el Ministerio de Trabajo, pero Caldera ha seguido dando la callada por respuesta.
La renuncia de Montalvo sorprendió ayer a los propios consejeros del CES, que se enteraron por los medios de comunicación de la renuncia. Montalvo desveló que había enviado sendas cartas a los dos vicepresidentes del Gobierno y al propio titular de Trabajo dándoles cuenta de su decisión.
Según Julián Ariza, consejero por CCOO y durante muchos años vicepresidente del CES, la renuncia de Montalvo es coherente por “la falta de consideración y de respeto” que ha tenido hacia su persona el ministro de Trabajo, quien en su opinión ha mostrado una “actitud poco presentable”.
El tapado de Caldera
El distanciamiento de Caldera y Montalvo viene de lejos, y ha obligado al presidente del CES en algunas ocasiones a tener que acudir a la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega para que atienda sus planteamientos, ante el nulo contacto con Trabajo. Lo más curioso es que el número dos de Trabajo es Valeriano Gómez (del área laboral), que fue antiguo consejero del CES y mantiene buenas relaciones con los sindicatos. A resaltar también que Montalvo, que es catedrático de Derecho del Trabajo, fue durante algunos años dirigente socialista. Fue secretario general de UGT en Granada y perteneció al comité federal del PSOE.
Fuentes solventes vincularon ayer la actitud de Caldera al hecho de que puede tener en su agenda el nombre de algún tapado “en expectativa de destino”, lo que explicaría su estrategia de quemar a Montalvo hasta el extremo de que éste se viera obligado a presentar su dimisión, como así ha ocurrido. Ese tapado, sin embargo, no lo va a tener fácil, ya que para ser nombrado presidente del CES es necesario un amplio consenso. Entre los nombres que se han barajado, pero con escasa probabilidades de salir adelante, está el ex ministro de Trabajo Manuel Pimentel.
La ley establece que el presidente del Consejo Económico y Social debe ser nombrado por el Gobierno de la Nación a propuesta conjunta de los Ministros de Trabajo y Seguridad Social y de Economía y Hacienda, previa consulta a los grupos de representación que integran el Consejo. En todo caso, la persona cuyo nombramiento se proponga deberá contar con el apoyo de, al menos, dos tercios de los miembros del Consejo.

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