Perdonen ustedes la autocita, pero es sólo para refrescar la memoria y situarnos en el asunto. Hace un par de semanas decíamos aquí del paso de los informativos de Televisión Española de la denostada era Urdaci a la celebrada era Llorente: «El tono reverencial, el escaparate para los ministros son tan patentes como cuando Urdaci, aunque quizá la abierta minimización -o censura pura y simple, bajo forma de un hermético silencio informativo- de las posturas y hasta de las personas de la oposición se ha acentuado en esta etapa. Vamos, que si algo cambia en TVE, sería más bien a peor».
No tardó uno de los más altos responsables de esos informativos en llamar a este cronista para, con muy buenos modos pero total firmeza, expresar su discrepancia con esas críticas: los telediarios habían dado un espectacular salto cualitativo hacia una mayor ecuanimidad, nos aseguraba. Y aportaba para refrendar su aseveración uno de esos datos de minutado que tanto gustan en el ente público pero que a la gente del vulgo nos suelen dejar, como decía el castizo, impunes: sobre el total de minutos que los informativos conceden a los partidos políticos, los de los partidos que no son el del Gobierno han aumentado bastante con relación a la etapa de Urdaci, nos explicó. Poco convincente, claro: no sólo es cuestión de minutos, sino del contenido de esos minutos, que puede ser displicente, negativo, dañino para el partido agraciado; y, por otra parte, tratar a CiU, IU, ERC, CC como partidos de oposición a efectos de minutado es, en esta legislatura, engañoso: no hay más partido de oposición real que el PP, así que... menos contar a los demás.
Han pasado sólo unos días, y aquí tenemos un nuevo caso que ilustra lo que de verdad está sucediendo, en las cuestiones decisivas, en la nueva TVE, que sigue siendo la vieja tele del Gobierno.El pasado fin de semana se producía una descarada censura de sus opiniones en asuntos de gran trascendencia.
En efecto, tanto María San Gil como Josep Piqué eran descaradamente borrados por TVE el sábado. La reacción de la primera ante la tregua de ETA y la política antiterrorista no apareció en el primer Telediario, mientras que TVE sí que incluía las de José Blanco y, ¡cómo no!, Arnaldo Otegi. San Gil acababa de exigir esa mañana que los terroristas recibiesen un mensaje nítido y claro del presidente del Gobierno sobre que el Estado de Derecho no va a ceder y emplazando a Zapatero a que dijese al día siguiente en su mitin de Baracaldo que ETA debía perder toda esperanza.(Y Zapatero, claro, sólo dio esperanza a ETA).
Además, ese mismo Telediario daba información sobre una reunión de Galeusca en Bilbao, defendiendo el avance «en el proceso de transformación del Estado español», con declaraciones de Anxo Quintana, Josu Jon Imaz y Artur Mas. Pero ni un minutillo para recoger las opiniones de Piqué, quien advirtió a Zapatero que debe garantizar la cohesión y no dividir a la sociedad con mentiras.¡Bravo!

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