Truyés era una aldea de Corvera de Asturias, situada en un altozano orientado al sur, con vistas sobre una maravillosa vaguada cubierta de praderías que descendían con suavidad, a ambos lados de un arroyo, hasta llegar al lugar donde Ensidesa embalsó las aguas, en la parroquia corverana de Trasona, al lado de donde aún se alza en pie el viejo palacio de los León de la Casa de Trasona. La aldea de Truyés, de alto valor etnográfico, con las caracerísticas construcciones de piedra que definen nuestra atávica arquitectura popular, reunía un importante conjunto etnográfico, compuesto, además de las vetustas casas e instalaciones agropecuarias, por hórreos y paneras, entre los que destacaba con especial singularidad, un hórreo doble, unido por una cubierta común, con características tipológicas que permitían fecharlo en el siglo XVIII, con detalles decorativos de gran belleza, sin duda de una notable personalidad que le hacía acreedor a una conservación esmerada.
Truyés fue arrasado con saña
El pasado lunes, día 10, la aldea de Truyés fue definitivamente arrasada con el derribo de los hórreos más importantes del conjunto, del que sólo se dejó en pie una panera, quizá el elemento de menor valor histórico, con la idea de proceder a su traslado, que presenta síntomas indiscutibles de un deterioro intencionado. El alcalde de Covera, Luis Belarmino Moro, aseguró a los medios de comunicación, en medio de sorprendentes justificaciones, que el derribo se había realizado "con la debida autorización del Servicio de Patrimonio del Principado", una autorización en la que según Moro se consideraba que los dos hórreos derribados han sido objeto a lo largo del tiempo que sucesivas modificaciones que «motivaron la pérdida de las características originales de este tipo de construcciones». En la misma información periodística en la que constan las explicaciones del alcalde corverano, se asegura que el Ayuntamiento dio permiso para desmontar las dos construcciones al tiempo que se «recuperen los elementos susceptibles de reutilizar».
El encono de los ciudadanos de Corvera que han venido defendiendo la conservación de este conjunto, viene de lejos, del comienzo del proceso de las expropiaciones en las inmediaciones de Truyés, para la instalación del complejo Parque Astur, y la continuidad del proceso especulativo en la zona, a cargo de la empresa Dolabay-Erma, del grupo Proinasa, para crear allí, muy cerca de la gran superficie corverana, una urbanización con hotel y campo de golf, denominada Los Balagares. Las expropiaciones a los vecinos por las consebidas razones de "interés general" y el tremendo descontrol que caracterizaba un ayuntamiento instalado en el escándalo permanente, explica el conflicto ciudadano que desembocó en el vuelco electoral que desalojó al PSOE del ayuntamiento, para situar en su lugar una candidatura independiente, la USPC, que copó el gobierno. Pero todo cambió, con la candidatura independiente, para seguir igual, o peor, con lo que se viene a demostrar una vez más que es la condición humana, la que está en la base de estas actuaciones que nos avergüenzan a diario, y no la opción política concreta, pues al final, estas cosas siempre se explican por las grandes cantidades de dinero que se mueven por debajo de las mesas, el famoso dinero "b" del comisionista Regino Canteli.
La candidatura independiente de Corvera, USPC, se puso al servicio de la promotora que derribó Truyés
La nueva corporación Corverana se puso inmediatamente al servicio de la empresa que inició el desarrollo del "gran proyecto urbanístico", con el derribo de la aldea, a la vez que se inundaba la prensa de las consabidas razones desarrollistas que justifican siempre este tipo de atrocidades.En Corvera todo había cambiado para seguir igual: El hotel y el campo de golf que se están construyendo en Truyés darán trabajo, una vez que se pongan en marcha, a aproximadamente 400 personas. Así lo aseguraron ayer personas cercanas a la promotora de Los Balagares. En una de las cláusulas del convenio firmado entre la promotora de Truyés y el Ayuntamiento de Corvera se especifica, además, que un tanto por ciento de estos puestos laborales tiene que ser para vecinos desempleados del municipio. La empresa promotora de la urbanización de Truyés, Dolabay Erma, entregará el campo de golf, el hotel de lujo y las primeras 146 viviendas, de las 600 previstas, durante el verano de 2007. La empresa, además, ya tiene decidido quién se hará cargo del complejo hotelero, de cuatro estrellas, y de las instalaciones deportivas, que incluyen spa, gimnasio de 2.000 metros cuadrados y pista de pádel y tenis. Será la cadena Vincit, una empresa nacional con presencia en el extranjero, como por ejemplo en países como Estados Unidos y República Dominicana.
A los pocos días de la destrcción de lo que quedaba en Truyés, el alcalde de Corvera, y a la vista de lo que se le venía encima, echaba balones fuera, lanzando la responsabilidad a la Consejería de Cultura: el alcalde del concejo, Luis Belarmino Moro, defendió ayer que la demolición cuenta con la debida autorización del Servicio de Patrimonio del Principado. Dicha autorización estima que los dos hórreos derribados han sido objeto a lo largo del tiempo que sucesivas modificaciones que «motivaron la pérdida de las características originales de este tipo de construcciones». «Perdieron el interés etnográfico, dice el alcalde. De ese modo, se permite «desmontar» las dos construcciones al tiempo que se «recuperen los elementos susceptibles de reutilizar». En cuanto a la panera, aún en pie, Patrimonio aboga por «conservarla, pudiendo trasladarla a otro punto de la parcela».
Tenemos pruebas audiovisuales del derribo
En El Comentario TV disponemos de material gráfico y audiovisual que demuestra que en Truyés han actuado las excavadoras de manera brutal, que el alcalde de Corvera miente sin paliativos, y que se actuó sin ningún tipo de contemplación, pues que no se ha procedido a desmontar ninguno de los elementos que según ayuntamiento y cultura iban a desmontarse, y además, nos consta que la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha admitido a trámite la denuncia de los vecinos de la zona, que consideran que ha sido la negligencia de la Consejería de Cultura, en combinación con el ayuntamiento de Corvera, lo que ha dado pie a la brutal actuación de las excavadoras. Tal y como denunciaron los vecinos a la prensa: Para la plataforma cultural, sin embargo, la autorización no tiene la validez legal necesaria ya que se trataría «de una carta sin validez legal» que «no siguió los trámites legales de aprobación y audiencia». Además, el colectivo añade que la empresa promotora «fue más allá» de lo señalado en la carta del jefe del Servicio de Patrimonio, ya que «en lugar de desmantelar los hórreos, directamente los derribó».
Y es que efectivamente, la Consejería de Cultura actuó en este asunto con una notable irresponsabilidad, con una simple carta enviada por el responsable del servicio de Patrimonio al Ayuntmiento, sin mediar el pronunciamiento al respecto de la Comisión de Patrimonio, por lo que los vecinos creen, y así lo declararon a la prensa, que «la promotora, el Ayuntamiento de Corvera y el Jefe de Patrimonio» han actuado como «criminales culturales», ya que disienten de la valoración hecha por el consistorio y el Principado. «Son piezas de incalculable valor, cuatro hórreos unidos dos a dos, de los que existen informes de prestigiosos historiadores alabando su importancia y de los que existen muy pocos ejemplares similares en Asturias», sostienen.
Ahora todos miran para otro lado hablando de desmontaje de las piezas
A la prepotencia en estas actuaciones, siempre sigue el miedo a las consecuencias, y la intervención de la justicia ya está teniendo sus primeros efectos, pues en La Nueva España de hoy, puede verse cómo la Consejería de Cultura comienza a curarse en salud, ante lo que puede venir: El servicio de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura ha pedido al Ayuntamiento que le remita un informe sobre las labores de desmontaje de los polémicos hórreos en Truyés. Patrimonio pide que se explique la realización técnica de las obras, el inventario y el lugar de acopio de las piezas que se hayan rescatado. Cultura recuerda, además, que la panera que se va a trasladar debe ser protegida hasta el momento de llevar a cabo esta operación. El Ayuntamiento tiene que comunicarles el lugar definitivo de emplazamiento.
Dada la importancia del asunto, y a la vista de la evidente falsedad con la que se está actuando por todas las partes, esta semana haremos público un vídeo, elaborado por los vecinos de Truyés, con el que se demostrará que el conjunto ha sido derribado de manera cruel, zafia e ilegal, con pleno conocimiento de quienes, desde el ayuntamiento y la consejería, pretenden ocultar sus responsabilidades, alegando que se había autorizado un traslado: El servicio de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura ha pedido al Ayuntamiento que le remita un informe sobre las labores de desmontaje de los polémicos hórreos en Truyés. Patrimonio pide que se explique la realización técnica de las obras, el inventario y el lugar de acopio de las piezas que se hayan rescatado. Cultura recuerda, además, que la panera que se va a trasladar debe ser protegida hasta el momento de llevar a cabo esta operación. El Ayuntamiento tiene que comunicarles el lugar definitivo de emplazamiento.

Escribe un comentario