Más de tres años. Este el retraso que sobre las fechas previstas de llegada del AVE a Asturias estima José Carlos Fernández Díaz, ingeniero y autor de un libro sobre el ferrocarril que acaba de ser publicado. Aunque la obra se centra especialmente en el AVE de Galicia, el autor conoce el desarrollo de las obras en la variante asturiana y asegura que "además de hacer los túneles de Pajares, que podrían estar acabados en 2009, hay que hacer todo el trazado desde Pola de Lena hasta el resto de Asturias; y de eso no hay nada".

La promesa del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que en el 2009 Gijón estaría a tres horas de Madrid gracias al ferrocarril de alta velocidad es "política ficción" para Fernández Díaz, quien apunta que además de que Fomento tiene otras prioridades inversoras, recuerda que los proyectos tienen que pasar por unos procedimientos administrativos que tienen sus plazos. Como mucho será en el 2012.

"Hay que hacer los estudios informativos (el trazado Pola de Lena-Gijón se encuentra en esta fase, según el Principado), la declaración de impacto ambiental que consume un año por lo menos; licitar y redactar el proyecto que supone otro año; y luego licitar y ejecutar las obras; o sea que se van unos cuatro años", apunta este experto en ferrocarriles que tira de hemeroteca para reforzar su hipótesis, porque "todas las obras estratégicas han finalizado con cuatro años de retraso y en zonas periféricas como Galicia, Asturias o León, aún pueden ser más".

Otra cosa es que se combine la alta velocidad con el trazado actual entre Pola de Lena y Gijón, de hecho la inauguración del AVE Madrid-Valladolid a finales de año, "más de tres años después de lo anunciado", acortará el viaje entre Asturias y Madrid gracias al empleo de trenes de rodadura variable. "Pero no sería un AVE, sería un sucedáneo", replicó.

El autor de El ferrocarril en Galicia. Pasado, presente y futuro , recuerda que tanto esta comunidad autónoma como Asturias, "son zonas complicadas que casi siempre ofrecen dificultades e imprevistos al desarrollo de estas obras de gran envergadura".

Otra de las autoridades nacionales en el ámbito del ferrocarril es el catedrático gallego Miguel Rodríguez Bugarín. Este ingeniero prefiere no aventurarse en plazos, pero subrayó que todo lo que suponga un viaje de más de tres horas entre Gijón y Madrid "no es competitivo".

Rodríguez Bugarín reconoce que "lo más complicado" del AVE de Asturias son las obras de los túneles de Pajares, pero le ofrece dudas que para el 2009 pueda estar listo un trazado de alta velocidad hasta Gijón.

Este catedrático de ferrocarriles tiene claro que "al viajero lo que le importa es el tiempo de viaje", algo que está en relación directa con la velocidad. Por eso insiste en que "si hay muchas paradas y poco distantes, nunca podrá ser un AVE". Así, considera que por lo que respecta a la alta velocidad en Asturias no debería haber más paradas que León, Oviedo y Gijón, aunque Fomento plantea también la llegada a Avilés.

Bugarín señala que las velocidades máximas de un AVE oscilan entre los 220 y los 240 kilómetros por hora. Pero, cuando hay una parada, 18 kilómetros antes tienen que empezar a bajar la velocidad y otros 18 kilometros se necesitan para volver a la velocidad crucero.