Que España es un país sin multimillonarios -a efectos fiscales- ya lo habían anticipado algunos registros oficiales. Y ayer mismo lo confirmó la Agencia Tributaria, que por primera vez ha publicado la letra pequeña del Impuesto sobre el Patrimonio, el tributo que grava los capitales más elevados.

¿Y qué dice el Impuesto sobre el Patrimonio? Pues que en 2004 -ejercicio correspondiente a 2003- había en España únicamente 65 personas con una base imponible -lo que realmente se grava- superior a 30.050.000 euros (5.000 millones de pesetas), apenas el 0,01% de los declarantes.

Según la Agencia Tributaria, otros 1.534 contribuyentes habrían podido acumular un patrimonio superior a seis millones de euros e inferior a treinta millones, y otros 22.829, más de 1,5 millones de euros. Es decir, el tramo de los más pudientes lo componen 24.428 personas con un patrimonio declarado superior a 250 millones de pesetas.

La ley establece que están obligados a declarar aquellos ciudadanos cuya base imponible sea superior a 108.182,18 euros o cuando el valor de los bienes y derechos excedan los 601.012 euros. Es decir, se puede tener mucha renta pero poco patrimonio. O al revés. De ahí que la Agencia Tributaria utilice los dos parámetros.

Bienes y derechos ‘exentos’

Sin embargo, no todos los que realmente tienen un patrimonio superior a esas cantidades tienen la obligación de declarar, ya que están exentos los bienes afectos a actividades empresariales. De hecho, el 33% de los 482.531 millones de euros que suma el patrimonio total declarado a la Agencia Tributaria tuvo el carácter de “bienes y derechos exentos”, es decir, casi 150.000 millones de euros no tributaron a Hacienda. Esto puede explicar, en parte, el bajo número de declarantes en los niveles más altos. Es decir, los propietarios de empresas eluden el pago del Impuesto del Patrimonio al considerarse una actividad económica, y por lo tanto sujeta al Impuesto sobre Sociedades.

¿Y en qué tienen invertido los españoles su patrimonio? Los datos de la Agencia Tributaria indican que el 66% está depositado en acciones, mientras que el 24% se encuentra en bienes inmuebles, cuya valoración en términos fiscales (de los que declaran el Impuesto sobre el Patrimonio) asciende a algo más de 322.000 millones de euros.

Es de destacar cómo, a medida que aumenta el patrimonio del contribuyente, disminuye el peso relativo que tienen las propiedades inmobiliarias. En el caso de los más ricos -los que tienen un patrimonio superior a 10 millones de euros- los inmuebles únicamente representan el 6% del total. Por el contrario, el porcentaje de renta variable aumenta en función del patrimonio del contribuyente. En el caso de lo que tengan más de 10 millones de euros, el 39% del dinero está situado en acciones, el 21,8% en valores negociados y el resto en empresas no cotizadas.

Cataluña y Madrid, a la cabeza

Haciendo el análisis por comunidades autónomas, el resultado es el siguiente. La región que más base declara es Cataluña, con un 25%, seguida de Madrid, con un 17,9%, Comunidad valenciana con un 11,5% y Andalucía con un 9,2%.

En el estudio se muestran diferencias importantes en las preferencias de distribución del patrimonio de las distintas comunidades autónomas, como ejemplo se podría citar el peso del capital mobiliario sobre el total en Cataluña y Madrid, que es prácticamente el mismo; sin embargo, respecto a los seguros y rentas vitalicias, Cataluña tiene un peso total del 39% de este activo, muy lejos de Madrid y la Comunidad Valenciana. En bienes afectos a la actividad económica, Andalucía se sitúa en tercer lugar, en una posición muy similar a la de la Comunidad de Madrid. En bienes suntuarios destaca esta última, a bastante distancia de Cataluña.

Las que aportan más cuota en media son Madrid, 1.916 euros; Cantabria, 1.492 euros; Ceuta, 1.257 euros; Cataluña, 1.244 euros y Murcia 1.205 euros. Le siguen con cuotas que superan los 1.000 euros, pero que están por debajo de la media, La Rioja, Canarias, Andalucía, Principado de Asturias, Comunidad Valenciana y Baleares. La cuota media a ingresar para el total nacional es de 1.214 euros. Por encima de ella, están la Comunidad de Madrid, un 58% mayor; Cataluña, un 22,8% y Ceuta, un 3,5% mayor.