La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

8 Mayo 2006

Trastorno de identidad disociativo, de Félix Martínez en El Mundo de Cataluña

SECRETOS Y MENTIRAS

La decisión de ERC de pedir el 'no' en el referéndum del Estatut confirma que el Gobierno tripartito sufre un trastorno de identidad disociativo que va mucho más allá del clásico desdoblamiento de personalidad retratado por Robert Louis Stevenson en 1886 en El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde. La gran incógnita es cómo resistirá un Govern tan enfermo el referéndum.

En 1886, el escocés Robert Louis Stevenson publicó la primera edición de su clásico El extraño caso del doctor Jekyll y Mister Hyde. La novela relata las investigaciones del abogado Charles Utterson investiga la relación entre su amigo y médico Henry Jekyll con un extraño personaje que ha aparecido en su vida: Edward Hyde. La obra fue escrita en tres días, primero, quemada por el propio autor, y reescrita en otros tres días. Stevenson explicó que llevaba tiempo buscando una trama que le permitiera desarrollar el tema que le obsesionaba en aquel momento, la dualidad del ser humano, que, en plena época victoriana, se manifestaba de manera mucho más rígida. La inspiración le llegó durante el sueño, en forma de pesadilla, gracias a los castañitos, unos extraños duendecillos que, según Stevenson, le visitaban de noche.Hoy, algunos de los estudiosos de la vida y obra del autor escocés atribuyen las visiones de Stevenson y su percepción de los castañitos al consumo de ácido lisérgico (LSD) presente en el cornezuelo del centeno, un hongo que le fue recetado para tratar su tuberculosis.
En cualquier caso, la obra es un referente desde el mismo día de su publicación -un año después se representaban adaptaciones del Dr Jekyll y Mr. Hyde en Boston y en Londres y, para 1901, había vendido un cuarto de millón de ejemplares- en varios aspectos.Es una alegoría sobre el debate interno en el ser humano entre el bien y el mal. La pócima que toma Jekyll y que le convierte en Hyde tiene un efecto adverso: consumida con demasiada frecuencia, acaba por generar transformaciones espontáneas de forma permanente en el buen doctor, lo que, indefectiblemente, le conducirá a la muerte bajo la forma del sociópata misántropo en el que se ha convertido.

Pero también es un referente para la psiquiatría, especialmente la norteamericana. El también autor de La Isla del Tesoro permitió por primera vez visualizar de forma explícita y sin matices el desdoblamiento de la personalidad en un ser humano. Por mucho que se trate de una obra de ficción, su influencia en el debate sobre la existencia de lo que primero se llamó síndrome de personalidad múltiple y, en la actualidad, trastorno disociativo de la identidad, es indudable. Algunos psiquiatras estadounidenses empezaron a diagnosticar el trastorno disociativo de personalidad en los años 60. Pero no toda la comunidad psiquiátrica aceptaba la existencia de tal desorden mental. En la actualidad, los psiquiatras europeos aún dudan de que exista, y suelen atribuir los diagnósticos a personas que sufren otro tipo de dolencias como la esquizofrenia, que, aleccionados, consciente o inconscientemente, por sus terapeutas acaban encajando en el patrón de la polémica enfermedad mental.Pero la psiquiatría norteamericana ha incluido el trastorno de la identidad disociativo en su manual oficial de enfermedades mentales.

Se trata de un síndrome que afecta, teóricamente y en su mayoría, a personas que han sufrido algún tipo de abuso infantil grave.Según los defensores de su existencia, el trastorno de identidad disociativo afecta a entre el 1% y el 3% de la población. La disociación surge como un mecanismo defensivo. Los recuerdos de las agresiones son tan traumáticos, que el individuo no los puede olvidar, pero necesita aparcarlos para intentar mantener sus rutinas diarias. Es entonces cuando crea la primera personalidad disociada, la que, a partir de entonces, será la que ha sufrido los abusos y no la identidad principal del enfermo. Pero, como el brebaje de Jekyll, el mecanismo tiene un efecto adverso: se convierte en costumbre. De manera que, cada vez que el individuo afronta un trauma, crea una nueva identidad para apartarlo de la propia. Algunos psiquiatras estadounidenses han diagnosticado a individuos en los que convivían hasta 16 identidades diferentes, desde una prostituta de carretera, pasando por un policía, hasta el empleado de una funeraria. Las identidades disociadas se van haciendo cada vez más fuertes y, cuantas más son, menos espacio y tiempo a la identidad principal.

Pues bien, a la vista de la descripción de los manuales psiquiátricos norteamericanos, ¿podría sufrir el Gobierno tripartito de la Generalitat un trastorno disociativo de personalidad? De poder ser diagnosticado en personas jurídicas, sin duda. El trauma original, la derrota electoral sufrida por el PSC a manos de Convergència i Unió la noche del 16 de noviembre de 2003. Los propios integrantes del tripartito sufren por sí mismos su propio desdoblamiento de personalidad. En el PSC siempre han convivido una dirección burguesa y sensiblemente nacionalista con un aparato obrerista. La bicefalia establecida en 1997 tras el regreso del hoy presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, de su voluntario exilio romano lo deja bien claro: Maragall preside el partido, pero quien lo controla en realidad es el primer secretario y ministro de Industria, José Montilla. En Esquerra, el permanente debate entre sus dos ejes ideológicos, el social y el nacional, hace de ella una formación completamente esquizofrénica. Puesta a gobernar con otras dos fuerzas distintas, no es extraño que Carod-Rovira acabe en Perpiñán en su segundo día como presidente en funciones de la Generalitat y genere una innumerable sucesión de crisis de Gobierno que han desembocado en su voto negativo contra el Estatut. Por no hablar de ICV, que es, en sí misma una coalición en la que conviven desde formaciones históricas como el PSUC, hasta formaciones exclusivamente ecologistas. ¿Resistirá un Gobierno con un trastorno de identidad disociativo el referéndum del Estatut?.

felix.martinez@elmundo.es

servido por caffereggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera