Prado-Recoletos. La baronesa Thyssen participa hoy en una manifestación convocada por ecologistas contra la reforma del paseo del Prado que ultima el Ayuntamiento. La Concejalía de Urbanismo asegura que, en este tramo, sólo se verán afectados 16 arbustos y 13 árboles, de los cuales ocho están en mal estado de salud. Ninguno de los ejemplares está catalogado y ninguno llega tampoco a ser centenario.
La guerra por los árboles del paseo del Prado tendrá hoy su primera escenificación sobre el terreno, después de muchos días de declaraciones enfrentadas en los medios de comunicación. La cita es la manifestación que ha convocado Ecologistas en Acción. Carmen Cervera ya ha anunciado que va a participar en la marcha que saldrá a las 12.00 horas precisamente a la altura del Museo Thyssen, mientras que el Ayuntamiento insiste en que el dibujo del Salón del Prado del arquitecto ganador del concurso, el portugués Alvaro Siza, no está terminado y que es mejor no opinar todavía.
La posibilidad de que Carmen Cervera, como ella misma ha anunciado en varios medios, se encadene a un árbol de los que están enfrente del Museo Thyssen para evitar lo que considera un daño medioambiental irreparable, ha provocado reacciones para todos los gustos.
La concejala de Urbanismo, Pilar Martínez, asegura que, en este tramo del paseo del Prado, sólo se van a tocar 29 ejemplares, 13 son árboles y el resto arbustos, según el Plan de Reforma de Recoletos-Prado. Ninguno de ellos es centenario y ninguno de ellos está catalogado, según el Consistorio.
Además, el Gobierno municipal, con Alberto Ruiz-Gallardón a la cabeza, insiste en que en los tres meses del periodo abierto para presentar alegaciones el Patronato Thyssen no puso ni una sola objeción al proyecto ganador por unanimidad de los tres grupos municipales.
Sin embargo, la queja de la baronesa Thyssen ha encontrado oídos que sí la escuchan. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ya ha advertido al alcalde de Madrid que no va a permitir que se produzca la tala de un árbol en el paseo del Prado.
Afónico de explicar que los ejemplares afectados tienen un regular estado de salud y que no tienen la importancia de otros ejemplares catalogados como centenarios, el Ayuntamiento traerá el próximo lunes al padre de la criatura, Alvaro Siza, para imponer su autoridad intelectual y desatar lo que consideran «falacias de Carmen Cervera».
Según el diseño arbóreo al que ha tenido acceso M2 y que forma parte del Plan Especial que ultima la Concejalía de Urbanismo, porque todavía no está ni terminado ni presentado a la Comunidad de Madrid, entre la plaza de Cibeles y la glorieta de Atocha hay marcados 29 árboles que se van a ver afectados entre talas, trasplantes y tratamientos concretos.
De esos 29, ninguno está situado frente al Museo Thyssen y ninguno llega a ser un ejemplar centenario. El más antiguo ha vivido 62 primaveras y según los informes municipales, su estado de salud es «regular» con pudrición en las ramas, enfermedad y plaga en hojas. Mide 26,5 metros de altura y 66 centímetros de ancho.
En total, los afectados son cuatro plataneros, considerados no singulares. El resto, Sophora Japonica. Esta especie, conocida también como la Acacia de Japón, es muy utilizada en diseños paisajísticos para colocar árboles de alineación. Su trasplante no provoca problemas si se realiza en invierno.
Pero los árboles que más preocupan a los ecologistas son los cuatro plataneros. Es también un árbol de paseo, originario de la Península Ibérica, que alcanza una altura considerable para dar sombra.
El informe municipal aclara que sólo cinco de los 13 árboles que se verán afectados por el proyecto de remodelación presentan un estado aceptable pero por motivos de seguridad o por los trabajos propios del desarrollo de las obras, es necesario su traslado.
Además, los responsables del proyecto junto a Siza, el despacho de arquitectos de Juan Miguel Hernández de León, aseguró la semana pasada que esta afectación se verá compensada por la plantación de cientos de ejemplares que convertirán el Salón del Prado en un espacio verde y para el peatón.
El PSOE lo lleva a Europa
Junto a los ecologistas y la propia baronesa Thyssen también han anunciado su presencia en la manifestación los dos grupos de la oposición; PSOE e IU.
La portavoz socialista, Trinidad Jiménez, aseguró que «el Gobierno municipal tiene que oír con respeto a todos los ciudadanos y entre ellos a la baronesa Thyssen y no responder de manera desairada y maleducada como lo están haciendo».
Además, el PSOE, a través de su eurodiputado Carlos Carnero, presentó ayer una pregunta en la Comisión Europea para que opine sobre si es necesario la realización de un informe de Impacto Ambiental con un proyecto de reforma que actúa en una zona de especial protección y emblemática. Se trata de un proceso parecido al que ha llevado a cabo con las obras de la M-30.
Para el concejal socialista, Félix Arias, antes de hablar de si son 29 o 700 árboles hay que hacer un estudio de movilidad de La Castellana y del centro de la ciudad para buscar alternativas reales que reduzcan el tráfico por el área Prado-Recoletos. «Ya presentamos alegaciones en septiembre exigiendo un pacto de movilidad, que es la única forma de rebajar el tráfico y de eliminar carriles para no tocar ni un sólo árbol».
Por su parte, la ministra de Cultura, Carmen Calvo, aseguró ayer en León que está «segura» de que se harán todos los «esfuerzos» para que «una gran institución cultural, de todos los españoles, como es el Museo Thyssen, tenga el entorno que se merece en una ciudad tan extraordinaria y con una arboleda histórica» como Madrid, según informa Efe. La ministra aseguró que Carmen Cervera actúa de buena fe y descartó que este plan pueda desembocar en un traslado de la colección para lo que recordó el acuerdo existente de permanencia de ésta en el museo «durante 10 años».

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