Esta semana la MTV tiene todos los números para situarse en el ojo del huracán. Cuando, en plena Semana Santa, se emitieron en Alemania los primeros tráilers de la irreverente serie de animación Pope Town los católicos del ZDK (Comité Central de católicos alemanes) ya se manifestaron ante la sede de la MTV. Pope Town, de Phil Ox y producida por la BBC, parodia el Vaticano sin manías. En su día, los católicos ingleses consiguieron frenar su emisión, del mismo modo que ahora lo intentan los compatriotas del Papa Benedicto XVI. El hecho contrasta con la entusiasta apropiación de su propia parodia que George W. Bush hizo este fin de semana ante los periodistas norteamericanos. El inmisericorde imitador de Bush no sólo contó con el beneplácito de su satirizado, sino que fue contratado para remontar los pobrísimos índices de popularidad del presidente. Circula la leyenda, más o menos verificable, de que algunos dirigentes han usado dobles en sus apariciones públicas, pero ¿alguien se imagina a Fidel Castro perorando durante horas junto a un imitador que se mofe del dictador?

Ni Castro ni Chávez ni Morales lo soportarían. Ni siquiera Michael Moore. Aunque, tal vez viendo a su amigo Bush clonado, Blair, Aznar o Berlusconi tomaron nota. Más allá de las varas posibles para medir el poder, ya sea terrenal o espiritual, queda claro que el de Bush es hoy mucho más frágil que el del Papa o el de Castro. Más frágil porque el sistema que mantiene a Bush en el poder es más complejo y cambiante. Aunque, a tenor de la política exterior norteamericana, su fragilidad no está reñida con el uso de la fuerza. Al contrario.

La ironía tiene más filos que una navaja suiza. Vean, si no, la impagable web nomiresmtv.com, patrocinada por una presunta asociación llamada Nuevo Renacer por una Juventud sin Mácula. Sus mensajes, de un kitch inmaculado, reproducen el discurso carca con una frescura propia de la OJE. Su lucha es contra la carne humana que exhiben los clips de MTV, su lema ¡Joven con principios, no estás solo!, y su himno, un temazo del grupo Los Happiness que ríete tú del Viva la gente. El estribillo ya lo dice todo: "Amo a Laura, pero esperaré hasta el matrimonio". Sobre una música entre Beach Boys y Xesco Boix, dos chicos y dos chicas muy energéticos, amén de esbeltos, se desgañitan desgranando dos deseos "Quisiera besarte, pero sin ensuciarte, quisiera abrazarte sin dejar de respetarte" y concluyen "amar es saber esperar". Claro que, en su prurito por rizar el rizo, los guionistas de esta farsa pro MTV se han pasado de la raya. Pase que aconsejen "besarse sin ensuciarse" o "abrazarse sin dejar de respetarse", pero es del todo intolerable que los dos primeros versos de su hit Amo a Laura, pero etcétera sean "Hagamos juntos este crucigrama / aplacemos lo otro para mañana". En nombre del colectivo de crucigramistas profesionales elevo mi protesta por esta calumnia a nuestra actividad e insto a los buenos aficionados a resolver crucigramas (e incluso sudokus) a que se manifiesten ante una pantalla de ordenador donde salga o bien MTV o su cínica contraweb. Que mucha gente resuelva nuestras creaciones en salas de espera no quita que, en cuanto puede, deje de esperar y se dedique a lo otro. Porque lo otro sí que importa.

MariusSerra@verbalia.com