La dirección de Esquerra Republicana deberá poner una vela a toda su colección de santos del partido para que los catalanes no hagan caso de sus recomendaciones y opten por votar sí al Estatut el próximo 18-J. Si la mayoría de los electores catalanes respaldase el voto nulo preconizado por Esquerra, no habría suficientes agujeros en toda Catalunya para que los políticos republicanos pudieran esconder la cabeza. El nuevo Estatut quedaría muerto y enterrado, volveríamos al vigente de 1979, y no sólo Catalunya sería aún más el hazmerreír del resto de España, sino que los casi tres años de acoso, desprecio e insultos que han sufrido los catalanes no habrían servido absolutamente para nada. Pero, tranquilos, no llegará la sangre al río, porque se impondrá la lógica del voto afirmativo. Esquerra podrá entonces contabilizar los votos nulos, los blancos y hasta los noes, sacará pecho y a otra cosa mariposa. O lo que es lo mismo, a seguir en el Govern.

En política se puede ver casi de todo. La imaginación de nuestros políticos y su capacidad para convertir un traspié en un éxito inconmensurable es digna de admiración. Más de una vez, hemos tenido que sacarnos el sombrero para reconocer los arrestos de algunos de nuestros padres de la patria a la hora de vendernos burras. En el caso de ERC, no se trata de un ejercicio de habilidad política, sino del encadenamiento de una serie de errores que han llevado a la dirección de Esquerra a este callejón sin salida. Si finalmente la dirección republicana se hubiera decantado por un sí crítico, podría argumentar que había dado este paso después de haber sido la que más había luchado para mejorar el actual texto. Mientras CiU, PSC e ICV ya se contentaban con el pacto entre Zapatero y Mas, ERC siguió peleando hasta el final por ampliar las competencias. Por muchas críticas que hagan al acual texto, nadie de ERC deja de admitir que el nuevo Estatut supone un gran avance respecto a lo que había. El pragmatismo no es una enfermedad.

Si Esquerra quiere crecer y ocupar espacios a costa de PSC y CiU, mal camino es el que ha tomado en este referéndum. Seguramente sus militantes estarán más orgullosos que nunca y este artículo les parecerá un ataque más del establishment. Pero de la misma forma que escribí que era un error encadenarse ante la Cope u ocupar la piscina del director de un diario, entiendo que a Esquerra le quedan ya pocas oportunidades para demostrar que puede ser algo más que un partido bisagra y que tiene un techo electoral que se puede romper. Está muy bien ir haciendo botifarradas contra España e insuflar los ánimos de las bases con los discursos de Tardà, pero todo esto le aleja de la mayoría silenciosa del país. Seguramente en sus conselleries se está realizando un aceptable trabajo, pero la imagen del "voto nulo político" es lo que queda. Un sí crítico no hubiera sido un drama y habría supuesto un paso adelante de ERC para lograr su maduración como fuerza centrada en Catalunya.

Posiblemente el equivocado es este cronista. Como dice un destacado dirigente de ERC: "Lo importante es no traicionar a nuestra gente". Si el camino es sólo ése, la sociovergencia puede seguir tranquila.

Dos horas más para votar
Es tan grande el temor de que la abstención cause estragos el próximo 18-J, que el Gobierno se está planteando alargar dos horas más el plazo para votar. Los colegios electorales, por primera vez en la democracia, se cerrarían en Catalunya a las 22 horas, en lugar de las 20 horas tradicionales. De esta manera, se pretende asegurar que los catalanes que pasen el domingo fuera tengan tiempo para acudir a votar. En la Moncloa hay incluso quien pide cambiar la fecha y poner la consulta en día laborable.

Memorias polémicas
El número dos de Unió, Josep Sánchez Llibre, ultima un libro de memorias que promete polémica asegurada. El libro se centra en las negociaciones que CiU mantuvo con los gobiernos de González, Aznar y Zapatero para pactar sesiones de investidura y leyes de presupuestos. Desde su posición privilegiada -es el único político que ha estado presente en las tres etapas- desvela detalles desconocidos y sorprendentes sobre los pactos. Lo edita La Esfera de los Libros.

Pacto de no agresión
Maragall ha pedido a sus consellers que eviten al máximo las descalificaciones entre ellos no tan sólo de forma pública, sino también en ámbitos privados. Por ello, ante las últimas discrepancias del tripartito, sorprende como algunos consellers han cambiado su tradicional verborrea por un comedido no comment. Veremos lo que dura.

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