Nuevamente, y por séptima vez en lo que va de año, el Ibex se enfrenta a la cota de los 12.000, barrera que se antoja fundamental en su proceso de recuperación de los máximos históricos en 12.745 puntos; pero es que se encuentra a un escaso 6% de esa meta, y es normal que cueste. Por otro lado, haciendo una comparativa de la evolución de los principales índices europeos en estos últimos años, la conclusión es que nuestro índice ha recuperado niveles de abril de 2000, en tanto que el resto de Europa tienen los mismos precios de mediados de 2001. Es decir, que el Ibex lleva un año de adelanto con respecto a sus competidores y puede estar empezando a perder el tiempo en detrimento de los mismos.
Ya el año pasado se observó una evolución dispar entre los índices europeos y norteamericanos, pues la lateralidad en que se movieron durante gran parte del año (aun así, con claro sesgo alcista) los referentes de EEUU, fue aprovechada en Europa para corregir parte de la divergencia negativa que acumulaban respecto a ellos en el largo plazo; al final, este tipo de divergencias tienden a solucionarse casi por inercia. Si la historia ha de repetirse, y en eso confiamos los analistas técnicos, es posible que haya llegado el momento de apostar más fuertemente por el resto de Europa que por nuestro propio mercado, lo cual no quiere decir que éste deba comportarse necesariamente de manera negativa.En todo caso, nada de lo apuntado tendrá mucho sentido en el corto plazo si los índices no superan sus barreras actuales, dando así inicio a otro tramo alcista que puede ser de consideración.

Roberto Moro Cuenca es director general de Hermanos Moro AF.