Se comenta en los mentideros ferroviarios que ya toma forma la privatización ferroviaria y que Acciona Rail ha comprado sus dos primeras locomotoras más 32 vagones para comenzar a transportar carbón desde El Musel hasta la central térmica de Unión Fenosa, en La Robla. Moverán un millón de toneladas al año, a razón de 1.000 toneladas por convoy, que dejarán de ir por carretera. Parece que también Acciona Rail anda en tratos con la Autoridad Portuaria para gestionar la estación ferroviaria de El Musel, paso previo a operar después entre Gijón y el puerto seco que algún año de estos se desarrollará en Toral de los Vados (León).
En La Robla también intentó hace unos años la Autoridad Portuaria crear un puerto seco de graneles, para abastecer térmicas, por ejemplo, pero la idea se cruzó con las recias mentes de los políticos leoneses, si mal no recordamos, y se fue todo al traste.
Conviene apuntar aquí que entre experiencias como ésa y la oposición leonesa a las líneas de alta tensión estamos absolutamente en manos de la comunidad vecina, con la que, no obstante, habíamos formado consejo soberano allá por la República.
La inexistencia de un puerto seco carbonero patroneado por El Musel la ha soslayado Unión Fenosa con la construcción de un ramal ferroviario hasta el interior de la central térmica.
Pero todas estas innovaciones apenas afectan al celo expansivo de la Autoridad Portuaria hacia la mercancía general. En materia de carbón, El Musel puede quedarse pánfilamente sentado y observando cómo la defunción del carbón nacional incrementará la llegada del de importación. Si por lo menos saliera de una vez el proyecto de enviar carbón por ferrocarril a la central térmica de Anllares (El Bierzo) y utilizar el retorno de los convoyes para traer pizarra, algo habríamos avanzado. El ex presidente portuario Pesquera ya hablaba de ello hace cinco o seis años, y José Antonio Lago Alba, nuevo director gerente de EBHISA, todavía tiene esperanzas. Pues ¡hala!, que nos den una alegría.

Escribe un comentario