El club de viajes del Principado inicia nuevo periplo por Cuba -siempre nos quedará La Habana- y por México, ya que otro viaje anterior al imperio de los aztecas, en 2001, se vio frustrado por el huracán «Michelle». El club de viajes del Principado ha preparado un itinerario de once días con cuatro consejeros del Gobierno asturiano -Migoya, Torre, Valledor y Laura González-, más la presidenta de la Junta General, más miembros de la Mesa de la Cámara, más los portavoces parlamentarios.

El plan previsto para Cuba parece excitante y agotador: recepción con el vicepresidente, José Ramón Fernández; inauguración de una muestra fotográfica y otra pictórica; inauguración de obras financiadas con fondos de cooperación, y Festival «La Huella de España», dedicado a Asturias. Lo bueno que tiene el hecho de que vayan cuatro consejeros y varios parlamentarios es que podrán repartirse entre tantos y tan complejos eventos. Como premio, cabe siempre la posibilidad de que Castro asome la cabeza en alguno de los actos, con lo que los miembros de la delegación, especialmente los repúblicos de izquierdas, podrán dar las consabidas cabezadas ante el comandante.

Después, el domingo, se irán todos a México, donde se incorporará al periplo el presidente Álvarez Areces, junto a empresarios, representantes sindicales y de la Universidad. Todos ellos, como ha sucedido ya en tantos viajes exteriores del Principado, amarrarán acuerdos económicos de enorme relevancia para Asturias.

El club de viajes del Principado coincide, «grosso modo», con el club para el desarrollo económico, la competitividad y el empleo, que se reunió este lunes, y que concluyó que hay que encargar más informes sobre el progreso de la región.
Y mientras los clubes no paran de moverse, y se afanan en sus labores, los asturianos ven cada vez menos horizontes y se preocupan más por el desempleo, según las encuestas oficiales. Cuánta ingratitud.