Para empezar, «experiència provada en institucions culturals» y «experiència en la programació i realització d'esdeveniments culturals». Pero también: «eficàcia en l'elaboració i control de pressupostos i en la utilització de diferents recursos, entre ells els finacers», «experiència en la relació amb els sectors públic i privat», «ampli ventall de contactes internacionals», «amplis coneixements culturals internacionals i de diferents cultures», «domini del català i el castellà» y «coneixement de l'anglès». Y, por si hasta aquí fuera poco, además, «es valorarà el coneixement d'altres idiomes».
Si cumple todos los requisitos -parece difícil- y le apetece, puede plantearse ser candidato a nuevo director del festival de verano de Barcelona, del Grec, a partir de 2007. Aunque claro, sepa que sus responsabilidades no serán pocas: tendrá la obligación de presentar «els millors treballs d'artistes de la ciutat de Barcelona, nacionals i internacional», junto a programas «de màxima qualitat internacional»; aunque sin olvidar que se le puede pedir colaboración en otros eventos barceloneses; y que tendrá que conseguir «un ambient de treball on l'equip del festival se senti útil i pugui desenvolupar-se i millorar».
Esta es la opción profesional que le brinda el Ayuntamiento de Barcelona que, para que nadie les pueda tachar de favoritismos o escasez de miras, han decidido convocar concursos para ocupar aquellos cargos culturales que últimamente han quedado vacantes o están a punto de quedar huérfanos. Pero, más allá de esta oferta de ocupación, hay otras fórmulas para encontrar en esta ciudad revuelta un lugar para disfrutar del sol de la cultura. Y es que, si se considera persona de espíritu abierto, de alma reivindicativa y de vocación aventurera, siempre le quedará la okupación. A imagen y semejanza de quienes okuparon el escenario del Arnau -muerto desde hace más de un lustro- y que, después de ser desokupados tras una breve avantura, se hicieron fuertes en la plaza que saluda a otro cadáver exquisito: la fachada de El Molino. El grupo de okupas, variopinto, reivindicaban -y con justa razón la necesidad de espacios de cultura libre, en los que mostrar y mostrarse los colectivos más jóvenes y huérfanos de suerte.
Curiosa dicotomía, pensarán ustedes. Y tendrán razón. Pero entre ambas opciones oscila la cultura barcelonesa en estos tiempos de teatro que deben ser más revueltos de lo que a simple vista aparentan.
Para más información, aquellos que estén interesados en optar a la dirección del Grec -¡corran!, el plazo de recepción de solicitudes finaliza el 15 de mayo- pueden dirigirse a barcelonafestival.con.Quienes se vean más cercanos a la okupación reivindicativa y la cultura libre, en cambio, mejor que dirijan su ratón hacia culturalliure.blogspot.com.
Y quienes no encuentren satisfacción en ninguna de ambas opciones, aún tienen otra: el Ayuntamiento también ha convocado un concurso similar para escoger la persona que situará al frente del Museo Picasso.
De remuneraciones, por el momento, nada se sabe.

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