La glosa de la entrevista del director de este periódico con el presidente del Gobierno ha de pasar necesariamente por los arrabales.En ellos está descrito el momento histórico que vive el presidente.Recordemos, antes de nada, que se trata de un hombre que hace dos años, ante una pregunta del escritor Juan José Millás sobre la posibilidad de que el poder le cambiara, declinaba la frase con la que, por entonces, solía darle las buenas noches a su mujer: «No sabes, Sonsoles, la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían ser presidentes del Gobierno». Ahora ya son algo menos. Le pregunta Pedro J. Ramírez por el hombre que más le ha impresionado en estos años y responde que el físico Hawking. Su porqué es antológico, pero hay que leerlo masticando cada una de las palabras. «Produce un gran impacto ver a una persona en esas condiciones físicas con su fuerza intelectual.Darse cuenta de lo que significa la comunicación humana. Para escribir una frase como 'me cae usted muy bien por retirar las tropas de Irak' necesitó casi 10 minutos con el transmisor que lleva». No es todo: «El, que ha navegado por las distancias más insondables del universo, ha adoptado una posición absolutamente admirable ante la vida. Me confesó que le hubiera gustado ser primer ministro». Ah, ah, esto ya no son los humildes coloquios con la esposa Sonsoles. Hawking (¡con su cabeza!) le confiesa que le habría gustado ser primer ministro.
Crecidas son, asimismo, sus incursiones borgianas. La de Pierre Menard va a sentar cátedra en la ficción y en el constitucionalismo: «En la ficción de Borges El Quijote que escribe Pierre Menard es exactamente igual que El Quijote de Cervantes. Esa es la magia de la ficción. Por lo tanto, sí que me reconozco en esa metáfora.Lo que estamos haciendo es aplicar en su letra la Constitución, actualizarla demostrando su enorme capacidad para integrar la convivencia». Sólo le habría faltado al presidente examinar la posibilidad de ser Constitución igual que Menard examinó, para su proyecto, la de ser Cervantes. Pero todo se andará. Las perspectivas son inmejorables, dado el borgiano puntillazo final de la entrevista.«Borges también escribió que la realidad y mi recuerdo personal de la realidad son lo mismo». No sé de dónde saca el presidente esta cita. Conozco algunas de las nobles incertidumbres borgianas con la realidad. Si borgiana, esta frase no debe de ser más que humildad epistemológica o, en el peor de los casos, vacuo relativismo.Pero en boca del presidente, y después de rastreados en dos agotadoras jornadas sucesivas los 86.647 caracteres sin espacio de la entrevista, es puro Orwell.

Coda: «Doy con una casi imperceptible y ciertamente inocua metáfora, la del reinado del silencio». Jorge Luis Borges. La postulación de la realidad. En http://www.literatura.us/borges/realidad.html.