Sabrán ustedes que los representantes de los cuatro partidos (PSOE, PP, IU y PA) empeñados en la creación de la gestora que gobernará Marbella hasta las elecciones de 2007, se reunieron ayer para ultimar su reglamento de organización y funcionamiento, así como para repartirse el bacalao, lo que, en lenguaje técnico, equivale a “asignar las delegaciones y proponer los nombres de los 16 vocales”. ¿Problema liquidado? En absoluto. Lo de Marbella no se resuelve con una aspirina, que es la secreción más llamativa de un sistema formado por infinitas Marbellas carcomidas por la corrupción galopante.
Para no perderme por las ramas, transcribo a continuación un par de párrafos de un artículo escrito el pasado 2 de abril en el Diario Sur de Málaga por Salvador Moreno Peralta, uno de los arquitectos de mayor prestigio de la zona y hombre que suele ir directo al grano. El artículo en cuestión se titula Museo Roca y enseguida se sobreentiende que se trata de un verdadero museo de los horrores. Dice así:
"Porque esto [la disolución de la Corporación marbellí] no es el fin ni el principio de nada, sino el suma y sigue de un modo de hacer política que ha destrozado cualquier valor en el que creer, forzando a los ciudadanos hacia el absentismo nihilista o al pragmatismo amoral, toda vez que el sistema no deja el menor resquicio de virtualidad política a las terceras vías regeneracionistas. La heterodoxia delictiva del GIL es hija de la no menos delictiva ortodoxia de otros partidos que han utilizado similares canales de financiación, según se ha visto a lo largo de nuestra corta democracia, con cabezas de turco convictas y confesas. No se castiga, pues, el sistema, sino la ostentación hortera de sus resultados”.
“Escandaloso chantajista, chorizo Roca, pero ¿cuántos aventureros con bandera de conveniencia, acompañados de sus lacayos arquitectos, no pasaron por su despacho para formalizar la trapisonda de sus convenios? Pobrecitos extorsionados, con qué dramática convicción se lamentan ahora del daño que esto está haciendo a la imagen de Marbella. Hipocresía empresarial y profesional".
Verdades como puños las de Salvador Moreno, entre otras cosas porque fenómenos como el GIL no tendrían posibilidad de echar raíces si los partidos tradicionales no hubieran abdicado de su misión primigenia en una sociedad democrática, que no es otra que la de canalizar las inquietudes de los ciudadanos y resolver sus problemas, en definitiva, laborar por una sociedad más libre y más justa. Y cuando los partidos políticos, como en el caso de Marbella han venido haciendo PSOE y PP, se dedican a tirarse los trastos a la cabeza y a ponerse zancadillas con el objetivo puesto en el usufructo del poder, entonces aparecen los demagogos tipo GIL y sus propuestas salvadoras que, inevitablemente, suelen acabar donde ha acabado Marbella: en el arroyo.
Para terminar, una perla también aparecida en el Diario Sur estos días: “El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Estepona, Eduardo Alarcón, ha solicitado al alcalde y responsable de Urbanismo, Antonio Barrientos, del PSOE, que los técnicos municipales efectúen las oportunas mediciones, comprobaciones de deslindes y esclarecimientos de los casi 200.000 metros cuadrados pertenecientes al patrimonio del pueblo de Estepona y que no aparecen como tales a efectos de la propiedad. El concejal ha exigido que se proceda conforme a Derecho para restituir estos terrenos al pueblo, el único propietario de estos 193.000 metros. El edil de la coalición de izquierdas considera que la desaparición de estos casi 200.000 metros de suelo supone una muestra más del caos en la gestión del urbanismo local”.
Como era de prever, el señor alcalde de Estepona se ha apresurado a salir al paso de la petición de portavoz de IU, aclarando que los 200.000 metros que en un principio se habían perdido ya están perfectamente localizados, faltaría más, y que ya se está procediendo a su deslinde. Pero fue el propio alcalde el que, hace ahora un mes, reconoció la existencia de 200.000 metros cuadrados de suelo en la zona de Selwo de propiedad municipal que, a pesar de estar a nombre del Ayuntamiento, no estaban localizados. De verdad, ¿alguien cree que a un alcalde se le pueden perder 200.000 metros cuadrados de suelo municipal, es decir, 20 hectáreas, sin que se entere?
Otra perlita: la Agrupación Socialista de Manilva (ASM), liderada por el ex alcalde Emilio López, ha dirigido un escrito al presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, en el que solicitan que se haga con Manilva lo que se ha hecho con Marbella: la disolución inmediata de su Consistorio. En opinión de la ASM, los hechos de corrupción ocurridos en Marbella y Manilva tienen demasiados puntos de coincidencia como para que la cosa pase desapercibida. Emilio López apunta que la única diferencia entre las situaciones de ambos municipios es que en Manilva aún siguen los ediles que en octubre de 2005 formaban Gobierno con Pedro Tirado (actualmente en libertad bajo fianza), por lo que continúa el mismo nivel de corrupción urbanística. Lo dicho, infinitas Marbellas causadas por la incuria democráticas de los grandes partidos.

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