Elaborada por el historiador Santos Juliá, la compilación de escritos del líder republicano aparecerá entre 2006 y 2007.

El Estado español, a través del Ministerio de la Presidencia y el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, acometerá la edición definitiva de las obras completas de Manuel Azaña, que aparecerán entre 2006 y 2007 en seis volúmenes. Dicha empresa se pondrá en marcha por iniciativa del historiador Santos Juliá que hizo ver a los responsables de las citadas instituciones la conveniencia y la necesidad de rescatar, junto con la obra más conocida del estadista republicano, todos aquellos textos dispersos que hoy resultan prácticamente imposible de encontrar.
La anterior edición de las obras completas del presidente de la II República fue responsabilidad del también historiador Juan Marichal, que las preparó para la editorial Oasis de México.

«La necesidad de estas obras completas yo la expresaba allí donde podía, porque la edición de Juan Marichal ya estaba descatalogada y carecía de los textos dispersos que han ido apareciendo», aseguró a EL MUNDO Santos Juliá, satisfecho de haber logrado su objetivo y de que este logro haya coincidido con el 75º aniversario de la proclamación de la II República. Juliá, en un artículo de prensa titulado Por un Azaña completo, propuso que se incorporaran a las obras completas todos los textos desperdigados: «Desde entrevistas a Azaña, hasta manifiestos políticos, pasando por cartas, etcétera. Todavía no se había abordado la tarea de recoger todo, ordenarlo de forma cronológica y hacer una nueva edición de las obras completas».

No es la primera vez que Santos Juliá se enfrenta a la edición de la obra de Azaña. En 1998 acometió la transcripción y posterior publicación de los cuadernos robados a Azaña por un diplomático español del consulado de Ginebra. Aquellos manuscritos, que acabaron siendo entregados por la hija de Franco a Esperanza Aguirre cuando era ministra de Cultura, fueron puestos a disposición del público.

«No hay ningún presidente del Gobierno ni un jefe de Estado como Azaña en toda la Historia de España. Nadie que haya escrito y pronunciado tantos discursos, diarios y reflexiones sobre la experiencia de gobierno, que haya tenido una obra literaria de gran interés, no sólo de creación sino también de crítica y análisis literario... En cualquier otro país, la edición de sus obras completas ya estaría hecha», considera Santos Juliá.

También valora Santos Juliá el gran interés que tienen sus discursos políticos: «Unos discursos de primera línea en la historia de la oratoria española». E incide en el testimonio directo de Azaña, a través de los diarios, de una experiencia de gobierno tan decisiva como la republicana. «Hay muchas memorias de la guerra, pero los diarios, esa realidad del día a día, tienen un valor superior a las memorias», dice Santos Juliá, quien considera que la obra de Azaña es «imprescindible para conocer la Historia de la España del siglo XX».

El trabajo en esta edición definitiva de Santos Juliá se limitará a dar informaciones técnicas: «Mi intervención se ceñirá a explicar de qué documentos se trata, establecer la circunstancia en que éstos fueron escritos... El protagonista es Azaña y yo no debo interferir entre el autor y la obra».